Antes de comenzar la marcha, a la que acudieron unos 30.000 manifestantes según la Delegación del Gobierno en Madrid, el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, que también asistió, cifró en 15.000 los migrantes que aún permanecen en la ciudad española norteafricana, lo que representa el 20 % de su población habitual.
El Gobierno español, por su parte, estimó en septiembre la cantidad de migrantes que permanecen en Ceuta tras la entrada de más de 72.000 migrantes desde Marruecos en alrededor de 10.000, y en más de 12.000 los que volvieron a Marruecos desde el 10 de agosto.
Vivas aseguró en la manifestación que el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, "podía haber empleado todos los medios y capacidades para que Ceuta volviera inmediatamente a la normalidad y no lo hizo".
"Ceuta no entiende, y los españoles tampoco, que un presidente del Gobierno que estaba reconociendo que la integridad territorial de España había sido vulnerada, mientras decía esto se iba de vacaciones. Ceuta y España no entienden la sumisión a Marruecos", denunció.
Maxi Lacasa, una de las portavoces de las mujeres 'caballas', que viajaron hasta Madrid desde Ceuta denunció que solo haya "dos guardias civiles custodiando la frontera" de Ceuta con Marruecos, por donde, aseguró en declaraciones a EFE, "sigue pasando gente".
Entre las reivindicaciones de las manifestantes destacaron el refuerzo de las fronteras, tanto terrestres como marítimas, con efectivos humanos y tecnológicos, la aprobación de un real decreto ley con medidas extraordinarias para Ceuta y la "inmediata devolución o retorno de quienes entraron ilegalmente".
También pidieron, tanto al Gobierno español como a la Unión Europea, equipamiento, cooperación operativa e implicación efectiva en unas fronteras que "también son europeas".
Algo que el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, defendió en septiembre en Bruselas al pedir un "mejor encaje" de Ceuta y Melilla en la Unión Europea, una mayor presencia de las agencias europeas relacionadas con las fronteras, la entrada de ambas ciudades autónomas en la Unión Aduanera y que cuenten con representación fija en el Comité de Regiones de la UE.
Los manifestantes siguieron la marcha al grito de "un caballa nunca se rinde", "Ceuta es España", "expulsión, expulsión" o "Pedro Sánchez, hijo de puta" hasta las inmediaciones del Congreso, donde algunas mujeres ceutíes leyeron manifiestos junto al presidente de la ciudad autónoma.
"Ninguna mujer debería cambiar su forma de vestir por miedo. Yo quiero ponerme lo que me apetezca sin pensar en las miradas que voy a soportar. Y anhelo volver a llevar al cuello la medalla de mi abuela, que por seguridad me tuve que quitar", dijo una de las manifestantes.
Asimismo, las mujeres denunciaron que los parques infantiles estén ocupados por "personas durmiendo en ellos" o el "olor a orina y heces" que desprenden las instalaciones, por lo que piden un aumento de la presencia del Estado y de fuerzas y cuerpos de seguridad.
Además, piden también un estatus específico para Ceuta y Melilla en la Unión Europea "con un tratamiento similar al de las regiones ultraperiféricas", que tenga en cuenta "sus singularidades".
