Un jefe local iraquí amenaza con "desconectar" su provincia si no reabre el paso con Irán

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Bagdad, 25 oct (EFE).- El jefe del Consejo de la provincia petrolera iraquí de Maysan, Mustafa Dair, amenazó este domingo con "desconectar" esta demarcación limítrofe con Irán del resto de Irak si el Gobierno de Bagdad no reabre el paso fronterizo de Al Shib, cerrado por las autoridades federales el pasado martes por motivos "técnicos".

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"Si no se abre el paso, los hijos de la provincia de Maysan se verán obligados a adoptar la desobediencia civil en todos los lugares y se desconectará la provincia de todo Irak", dijo en un discurso aplaudido por cientos de manifestantes que han salido a las calles para denunciar el impacto económico del cierre del cruce.

Dair dio al Gobierno iraquí hasta el jueves para revertir esta decisión, en un momento en el que los manifestantes de Maysan están bloqueando carreteras vitales para el transporte de petróleo para exigir la reapertura de Al Shib, cuyo cierre ha provocado una considerable subida de los precios de los alimentos y otros productos.

El funcionario alegó que este es el único enlace entre Maysan e Irán, del que unas 4.000 familias dependen para subsistir, al tiempo que acusó al Gobierno central de no apoyar el sector industrial ni el agrícola de esta provincia rica en gas y petróleo.

La semana pasada, Irán denunció que el país vecino cerró el cruce sin previo aviso, a lo que Bagdad respondió que la medida se implementó para "elevar la preparación técnica y logística" del paso, un punto de tránsito vital para el comercio entre los dos países y que Teherán usa aún más debido al bloqueo estadounidense de sus puertos.

Sin embargo, la Embajada iraní en Irak rechazó el viernes las "falsas afirmaciones" lanzadas por uno de los asesores del primer ministro iraquí, Abdelamir Taiban, que aseguró que el cierre del paso estaba relacionado con "la propagación de drogas y moneda falsificada".

El Gobierno iraquí ya cerró temporalmente a mediados de septiembre Al Shib y el cruce de Shalamcheh, también fronterizo con Irán, después de que Arabia Saudí denunciara que sus instalaciones petroleras habían sido atacadas desde Irak, donde operan milicias proiraníes que han golpeado a los países del golfo Pérsico durante la guerra.

Irak, aliado clave tanto de Irán como de Estados Unidos, está tratando de equilibrar sus relaciones entre ambos países en guerra desde finales de febrero, pero Washington ha incrementado la presión sobre el Ejecutivo de Ali al Zaidi para alejarlo de la influencia de Teherán.