"Nosotros tenemos excelentes relaciones con Brasil, inclusive en el peor momento que se pueda pensar siempre ha habido un canal", señaló el también ministro de Interior y Justicia en la rueda de prensa semanal del PSUV, transmitida por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).
Cabello dijo que Venezuela siempre ha estado dispuesta a tender la mano a los "amigos".
"Nosotros estamos felices por el pueblo brasileño. Ahí se le metió un parado al fascismo con votos, un freno con votos", añadió.
En la noche del domingo, Lula afirmó que su victoria es una "derrota de la mentira y del negacionismo", después de imponerse por el 52 % de los votos frente al 48 % de Flávio Bolsonaro, hijo del exmandatario ultraderechista Jair Bolsonaro.
Por su parte, Flávio Bolsonaro afirmó que "es imposible reconocer" la victoria de Lula debido a la decisión de un juez de ampliar en dos horas el horario de votación, a petición del líder progresista.
Es la primera vez desde el fin de la dictadura militar (1964-1985) que un candidato que quedó en segundo lugar en la primera ronda electoral se impone en la segunda a su adversario en Brasil.
Lula, aliado del jefe de Estado fallecido Hugo Chávez (1999-2013), fue de los primeros mandatarios en comunicarse con la mandataria encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, cuando el hoy depuesto presidente Nicolás Maduro fue capturado por Estados Unidos en enero pasado durante el ataque militar a Caracas.
El líder brasileño no reconoció la proclamada reelección de Maduro en 2024, cuando el ente electoral, liderado por rectores afines al chavisto, otorgó una victoria que la oposición calificó de fraudulenta, lo que desató una crisis postelectoral que derivó en detenciones y represión.
Lula intentó mediar en el conflicto y reclamó a las autoridades de Venezuela que publicaran las actas que detallaran la victoria de Maduro, tal y como pidieron varios Gobiernos y la oposición venezolana, un pedido que fue ignorado.
