La jefa de Estado supervisó desde un ambiente de Palacio de Gobierno el operativo iniciado en una cárcel del Callao, la provincia portuaria vecina a Lima, con el objeto de destruir esos equipos e incautar todo material relacionado a las comunicaciones ilegales de los internos.
Fujimori dijo a la prensa que se hizo un trabajo previo para identificar las señales que llegan a los penales y que han permitido la comunicación dentro de las cárceles.
Agregó que una orden judicial ha autorizado la intervención y el derribo de las antenas en el Callao, el primero de las cuatro prisiones que serán intervenidos inicialmente en el proceso lanzado este lunes.
La mandataria aseguró que "no van a haber señales ilegales, se va a proceder en todos los penales, en forma constante y el monitoreo (también)", al remarcar que el control de las cárceles peruanas se va a retomar en su gobierno.
La administración de Fujimori ha asumido como una de sus prioridades el combate al crimen organizado, después de que los delitos de extorsión y sicariato (asesinato por encargo) han golpeado las principales ciudades del país y mantienen un acoso constante contra los trabajadores del sector transporte, artístico y comercio en general.
El líder de la banda criminal Los Pulpos, Jhonsson Cruz, quedó recluido a fines de setiembre en la Base Naval del Callao, la prisión de máxima seguridad de Perú, controlada por la Marna de Guerra; después de haber sido capturado en Bolivia en ese mes, desde donde dirigió el secuestro de un empresario minero en Trujillo y el asesinato de sus cuatro acompañantes.
La Base Naval del Callao fue creada para albergar a los convictos más peligrosos del país como líderes terroristas, y en ella también está actualmente Erick Mendoza, apodado El Monstruo, otro líder criminal capturado en septiembre de 2025 en Paraguay.
