La revelación se produce un día antes de que los líderes de la UE, encabezados por el presidente del Consejo Europeo, António Costa y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyden, se reúnan en Montreal el jueves y viernes con el primer ministro canadiense, Mark Carney, para participar en una cumbre que establecerá la hoja de ruta para la futura relación bilateral.
El portal Politico señaló que Alemania, Francia, Italia y Grecia se opusieron a incluir el concepto en la declaración conjunta que Canadá y la UE prevén aprobar el viernes al término de la cumbre. El borrador habla ahora de crear una "asociación cada vez más estrecha" entre ambas partes, sin llegar a una adhesión plena.
La radiotelevisión pública canadiense, CBC News, confirmó, citando fuentes canadienses, que la expresión "miembro asociado" fue eliminada del borrador y señaló que Alemania consideraba su utilización una "línea roja". Las fuentes consultadas por la cadena pública canadiense aseguraron, sin embargo, que el cambio de terminología no modifica el contenido de la futura asociación.
El periódico canadiense The Globe and Mail también atribuyó la decisión a las objeciones de Alemania y Francia. Según una de sus fuentes, la denominación se había convertido en una distracción que amenazaba con eclipsar una cumbre destinada a profundizar los vínculos económicos y de defensa. Además, la figura de "miembro asociado" no está prevista actualmente en los tratados de la UE.
La propuesta había sido planteada en septiembre por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Precisamente, el martes, el primer ministro canadiense, Mark Carney, restó importancia a la controversia sobre el nombre de la futura relación.
"La buena noticia es que no importan las denominaciones específicas ni la nomenclatura", afirmó. "Lo que importa es la diferencia que supondrá para la vida de los canadienses" y que Canadá se convierta "en una nación más independiente y soberana".
