La distribución por partidos elaborada por los medios nacionales dan 27 escaños de la Knéset (Parlamento) al Likud de Netanyahu, seguido de 21 para Yashar!, de Eisenkot.
Del lado del aún mandatario la distribución es de: 9 asientos a Judaísmo Unido de la Torá, 7 a Shas (ambos ultraordoxos); 6 a Poder Judío y otros 6 a Sionismo Religioso, los partidos de los ultranacionalistas Itamar Ben Gvir y Bezalel Smotrich, respectivamente.
El bloque opositor suma, además de los asientos de Eisenkot: 11 de Beyajad, el partido de los ex primeros ministros Naftali Bénet y Yair Lapid; 9 para la socialdemócrata Los Demócratas y 8 para Israel Beitenu.
Los partidos árabes son los únicos excluidos de estos bloques en un principio. La izquierdista Lista Conjunta rondaría los 12 escaños, mientras que el islamista Raam tendría 4.
Al tener el Parlamento 120 escaños y, por tanto, estar la mayoría en los 61, ambos bloques (de no variar) necesitan el apoyo de los partidos árabes para formar un Gobierno estable.
Pese a que las encuestas previas a los comicios daban una mayoría del voto a Eisenkot, las encuestas a pie de urna y el recuento hasta ahora hacían de Netanyahu el más votado.
