Los extranjeros, que llevaban las iguanas en sus maletas de mano, fueron sentenciados por el delito contra la flora y fauna silvestres, y deberán pagar una multa de diez salarios básicos (4.820 dólares) y 400.000 dólares por reparación integral, según informó la Fiscalía.
Los hombres, identificados como Wongdee Panom, Kamlong Wanchaloem y Yatthong Akklrawin, fueron detenidos el pasado 19 de mayo en el aeropuerto de Guayaquil, después de que la Policía revisó su equipaje y encontró cuatro iguanas en cada una de las tres maletas.
Los animales fueron capturados en una de las islas de Galápagos y trasladados al continente de manera ilegal, de acuerdo a información del Ministerio de Ambiente y Energía.
Se tratan de iguanas marinas de Galápagos (Amblyrhynchus cristatus), especie endémica del archipiélago incluida en el Apéndice I de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites), que otorga el más alto nivel de protección internacional.
A finales de mayo, la cartera de Estado señaló que diez iguanas habían regresado a las islas, pues una había fallecido en el aeropuerto y otra días después del rescate.
Tras llegar a las islas, ingresaron a una cuarentena en un área controlada, donde estarían bajo observación especializada hasta que los científicos determinaran que podían ser liberadas en su hábitat natural.
Posteriormente fallecieron otras cinco, de acuerdo a información expuesta por las autoridades durante el juicio.
El archipiélago de Galápagos, formado por 13 islas, se encuentra a unos mil kilómetros al oeste de las costas continentales de Ecuador, y desde 1978 está declarado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) como Patrimonio Natural de la Humanidad.
Por su alta biodiversidad, está considerado como un laboratorio natural que inspiró al científico británico Charles Darwin a desarrollar en el siglo XIX su teoría de la evolución y selección natural de las especies.
