En un breve comunicado publicado en la página de la Presidencia, el despacho del presidente indicó que también estuvieron presentes en el encuentro representantes del sector de la construcción y las obras públicas, promotores e inversores inmobiliarios, así como colegios profesionales del sector, asociaciones de vivienda pública y representantes de las administraciones locales.
Seguro recibirá mañana, jueves, a los partidos políticos con representación política en reuniones individuales en las que se abordará la "cohesión social", aunque se espera que el tema principal sea la vivienda después de las manifestaciones y acampadas registradas en varias ciudades.
El presidente portugués afirmó este martes que no le gustó lo que vio en Lisboa y Oporto durante la operación policial para desalojar las acampadas por la vivienda, aunque evitó pronunciarse sobre si la actuación de los agentes fue desproporcionada y remitió esa valoración a la investigación en curso.
La Inspección General de la Administración Interna (IGAI) abrió este lunes un procedimiento para esclarecer las circunstancias de las dos intervenciones y evaluar la actuación policial. La defensora del Pueblo solicitó información urgente a la PSP para examinar si las operaciones fueron compatibles con el derecho de reunión y manifestación.
Por otro lado, Seguro defendió que los conflictos deben resolverse mediante el diálogo y no a través de la violencia. Insistió en que la libertad y el respeto a la ley son "dos caras de la misma moneda" y sostuvo que la violencia no forma parte de la cultura portuguesa.
El presidente portugués situó el problema de la vivienda entre las urgencias del país y reclamó soluciones concretas para que las personas con menos ingresos puedan comprar o alquilar una casa.
