"No nos preocupa quién gobierne la entidad israelí usurpadora, pero que sepa que no podrá continuar con su ocupación y que debe abandonar nuestra tierra", sentenció en un mensaje escrito difundido por Hizbulá y retransmitido por medios afines.
El clérigo chií también defendió que su grupo continuará defendiendo la integridad territorial del Líbano y no depondrá las armas, en medio de crecientes tensiones con las autoridades libanesas por este motivo, después de que este mes les fuera incautado un cargamento de explosivos.
"No cabe la posibilidad de desarmarla mientras persista la ocupación y la agresión continúe. El enemigo debe retirarse de conformidad con el acuerdo del 27 de noviembre de 2024 y la resolución 1701 (del Consejo de Seguridad de la ONU)", afirmó en el texto.
En el contexto de polarización interna por el asunto del desarme, Qassem reafirmó su disposición a hacer "todo lo necesario" para superar las divisiones, aunque demandó "que los demás también lo demuestren con hechos y que sus acciones reflejen de verdad ese compromiso con la unidad".
A poco de que finalice el recuento en Israel, el actual primer ministro, Benjamín Netanyahu, le saca algo de ventaja a la oposición, pero no contaría con la mayoría.
No se espera que los resultados de los comicios ni incluso un cambio de poder afecte significativamente al frente libanés, donde el Estado judío ocupa una amplia franja fronteriza y continúa lanzando ataques con relativa frecuencia en medio de un estancamiento de las negociaciones entre ambos países.
