El cabecilla de la formación, Yusef Yabarín, escribió en un mensaje en la red social X que, frente a la política "de supremacía, racismo y exclusión" esgrimida por el primer ministro israelí, ellos ofrecen "una alternativa completamente distinta".
"El cambio llega a través de una alianza judeo-árabe; una alianza genuina e igualitaria", defendió el político en su mensaje, publicado en la recta final del escrutinio de las elecciones de este martes, que movilizó en Israel al mayor número de votantes en 27 años.
Con el 84 % de los sufragios escrutados, el bloque del primer ministro Netanyahu continúa a la cabeza con 54 escaños, frente a los 49 del bloque opositor liderado por Gadi Eisenkot (Yashar!) y los 17 de los partidos árabes: Lista Conjunta (11) y Raam (6), este último de corte islamista.
En este contexto, o bien los partidos de los dos bloques forman alianzas entre ellos, o los partidos árabes, que canalizan los votos de los "árabes israelíes", mayoritariamente palestinos con ciudadanía israelí, podrían ser decisivos para formar gobierno.
