El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, presentó en Dallas los resultados de la denominada ‘Lone Star Mission’, desarrollada entre el 19 y el 29 de octubre por las cinco oficinas regionales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el estado.
Según informó DHS en un comunicado, los detenidos se encontraban en situación migratoria irregular y entre ellos había personas vinculadas con homicidios, agresiones sexuales, conducción bajo los efectos del alcohol y tráfico de migrantes.
Sin embargo, el Gobierno no detalla cuántos tenían condenas o cargos pendientes ni cuántos fueron arrestados únicamente por infracciones migratorias.
Mullin calificó la operación como "un éxito increíble" y agradeció la colaboración de las fuerzas de seguridad de Texas y otros organismos federales.
"Esta operación demuestra lo importantes que son nuestras alianzas estatales y locales para proteger a las comunidades estadounidenses", afirmó el secretario, quien atribuyó los resultados al liderazgo de Trump.
El despliegue coordinó a las oficinas del ICE en Dallas, Houston, San Antonio, El Paso y Harlingen, cuyas jurisdicciones abarcan el estado, fronterizo con México.
El anuncio se produce a pocos días de las elecciones legislativas del 3 de noviembre y en medio de la campaña de detenciones y deportaciones impulsada por Trump desde su regreso a la Casa Blanca, en enero de 2025.
Pese a que el Gobierno ha insistido en que su prioridad son los migrantes con antecedentes penales, la realidad es que solo el 34 % de las personas arrestadas por el ICE durante los primeros catorce meses del Gobierno de Trump tenía una condena penal, según un estudio de la Universidad de Colorado publicado en julio.
