"Si uno se comporta con estilo diplomático, automáticamente tiene más opciones de obtener un resultado positivo", dijo Lubinets durante una rueda de prensa en la capital ucraniana.
"Viendo el resultado, cuando la homóloga rusa se dirige a uno como 'Dmitró Valériovich' yo no veo absolutamente ningún problema en llamarla a ella 'Yana Valérivna'", agregó en referencia a las imágenes en que se ve a ambos saludándose con el uso del nombre de pila y el patronímico, que ucranianos y rusos utilizan como una forma de respeto.
El defensor del pueblo ucraniano declaró también que no ve otra forma de lograr el retorno de los ciudadanos ucranianos que viven en zonas ocupadas por Rusia, como era el caso de quienes han sido evacuados de Oleshki en el alto el fuego humanitario de seis días que el propio Lubinets acordó con Lantrátova tras meses atrapados en la ciudad sin suministros regulares de comida ni medicinas debido a las hostilidades.
Lubinets explicó asimismo que los dos bandos acordaron no revelar cuántos evacuados han querido quedarse en territorio bajo control ruso y cuántos decidieron viajar a Ucrania para que la más que probable utilización política de esas cifras no socave la posibilidad de que continúe la cooperación.
El defensor del pueblo ucraniano insistió además en que las autoridades rusas respetaron de forma escrupulosa su compromiso de permitir a los ciudadanos de Oleshki viajar libremente hasta territorio bajo control de Kiev si así lo decidían.
Lubinets salió al paso además de una información publicada este lunes por el Estado Mayor General ucraniano en la que se acusaba a las tropas rusas de haber aprovechado el alto el fuego para reforzar sus posiciones en el frente de Jersón.
"Hemos recabado información y analizado los vídeos. El equipamiento que se ve en las imágenes estaba marcado con cruces rojas. Ese equipamiento militar se movió para las operaciones de desminado", dijo Lubinets, que remachó que su equipo no encontró pruebas de que Rusia violara el punto del acuerdo en el que ambos bandos se comprometían a no hacer movimientos militares durante la tregua.
El defensor del pueblo ucraniano dejó claro que su función se limita a mejorar la situación de los civiles que sufren en medio de la guerra y no tiene potestad para llevar a cabo negociaciones políticas.
Durante la tregua para la evacuación de Oleshki, Lubinets y su homóloga rusa aparecieron en múltiples ocasiones juntos intercambiando gestos de cordialidad, e incluso hablaron uno al lado del otro a los periodistas que cubrieron la operación humanitaria en la zona, algo inédito entre dos representantes oficiales de Rusia y Ucrania desde el comienzo de la guerra a gran escala en 2022.
La complicidad que mostraron ambos ha sido objeto en Ucrania de algunos reproches a Lubinets, al que se ha acusado de blanquear a una representante del país invasor, e incluso ha dado a pie a bromas en redes sociales sobre un hipotético romance entre ambos.
Una pregunta a Lubinets sobre cómo se ha tomado su mujer su viaje a Oleshki provocó risas en la rueda de prensa.
Tanto Lubinets como Lantrátova, que dio su propia rueda de prensa en Moscú sobre la operación humanitaria, anunciaron un acuerdo para seguir garantizando al menos una vez al mes la entrada de suministros a Oleshki para los residentes de la localidad que han declinado ser evacuados durante el alto el fuego.
Ambos defensores del pueblo también han revelado que han pedido a la mediadora de la tregua localizada, la primera dama de EE.UU., Melania Trump, que ejerza ese mismo papel para otros ceses de hostilidades en la región de Jersón y otras zonas del frente que permitan salvar civiles según el modelo de Oleshki.
Al ser preguntado por si se había minimizado el papel del papa León XIV en las negociaciones para la tregua en favor del de Melania Trump, Lubinets explicó que casi todos los detalles sobre el acuerdo estaban casi cerrados cuando el pontífice habló hace dos semanas con el líder del Kremlin, Vladímir Putin, y con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, sobre una posible evacuación de Oleshki.
