"Los cobardes atentados narcoterroristas perpetrados en Planadas, Tolima; Algeciras, Huila; y Balboa, La Sierra y Totoró, Cauca, contra la población civil y nuestra Fuerza Pública, no quedarán impunes", aseguró en X el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella.
Colombia vivió este fin de semana cinco atentados que conmocionaron al país. El último se registró la noche de este domingo en el municipio de Planadas, en el departamento del Tolima (centro-sur), cerca de una base militar.
Como resultado, cuatro personas murieron, entre ellas una bebé de dos meses, al menos 15 quedaron heridas y los servicios de salud fueron afectados por la explosión.
Otro de los atentados se perpetró el sábado en el municipio de Algeciras, en el departamento del Huila (suroeste), y provocó la muerte del policía (patrullero) Julián Esmith Castaño López, quien realizaba una inspección por un centro comercial cuando una motocicleta cargada con explosivos explotó.
"En el Cauca (suroeste), los ataques con explosivos y los hostigamientos armados volvieron a amenazar la vida y la tranquilidad de comunidades enteras", apuntó De la Espriella sobre los atentados en los municipios de Balboa, La Sierra y Totoró.
Según el mandatario, el Ejército y la Policía desplegaron equipos para restablecer el orden público, proteger y acompañar a las comunidades afectadas y asegurar las zonas atacadas para evitar nuevos atentados.
"Seguiremos con los bombardeos contra objetivos militares legítimos, intensificaremos las operaciones especiales y avanzaremos en la reactivación de las fumigaciones conforme la ley", anunció De la Espriella.
El último bombardeo se realizó la semana pasada en el municipio de Nóvita, en el Chocó (oeste), contra el grupo Edwin Guzmán Martín del Clan del Golfo, que se autodenomina Ejército Gaitanista de Colombia (EGC) y es la mayor organización criminal del país.
En la operación, siete personas murieron, entre ellas Jason Arley García, alias Álex o Canoso, identificado como el tercer jefe del grupo y "articulador de homicidios, reclutamiento de menores y minería ilegal" en el suroeste de Antioquia y el sur del Chocó.
El presidente advirtió que su Gobierno va a "perseguir" a "narcoterroristas" para desmantelar los grupos armados ilegales que operan en el país.
"No habrá descanso en la persecución de los responsables de estos crímenes. Vamos a desmantelar sus estructuras, destruir sus economías ilícitas y recuperar cada territorio sometido a su violencia", añadió De la Espriella.
