El gobierno de los talibanes "en coordinación con sus socios internacionales, ha lanzado una campaña nacional de vacunación contra la polio en todo el país", señaló el portavoz Sharafat Zaman Amarkhail en un comunicado, en el que añadió que el objetivo es alcanzar a "12,8 millones de niños menores de cinco años".
Según el último boletín de la OMS para el Mediterráneo Oriental, cerrado el 25 de octubre, Afganistán ha registrado 42 casos confirmados de poliovirus salvaje tipo 1 en lo que va de 2026, frente a los 21 casos reportados en todo 2025 y los 25 de 2024.
La evolución contrasta con la del vecino Pakistán, el otro único país del mundo junto a Afganistán donde el poliovirus salvaje sigue circulando de forma endémica, que ha notificado siete casos este año, frente a 31 en 2025 y 74 en 2024.
El ministro de Salud Pública, Noor Jalal Jalali, afirmó que su departamento está "comprometido a prevenir la propagación del poliovirus en todo Afganistán" con la ayuda de sus socios.
Asimismo, instó a los eruditos religiosos, líderes tribales, padres y figuras influyentes de la comunidad a apoyar a los equipos médicos para garantizar que los menores reciban sus dosis.
La campaña supone también un giro respecto a los años de insurgencia talibana, cuando el movimiento restringió e incluso llegó a prohibir la vacunación contra la polio en las zonas bajo su control, especialmente las campañas casa por casa.
Tras regresar al poder en agosto de 2021, los talibanes permitieron reanudar campañas nacionales, aunque desde octubre de 2024 mantienen suspendida la vacunación casa por casa, una limitación que la OMS considera un obstáculo para llegar a todos los menores en las zonas de mayor riesgo.
La polio es una enfermedad viral sin cura que puede causar parálisis irreversible y, en algunos casos, la muerte. Afganistán y Pakistán siguen siendo los dos únicos países del mundo donde el poliovirus salvaje permanece endémico.
