"La notificación transparente de las enfermedades es esencial, permite anticipar riesgos, adoptar las medidas y generar confianza", dijo directora de la OMSA, Emmanuelle Soubeyran, durante la inauguración en Asunción, la capital de Paraguay, de la 28 conferencia de la Comisión Regional para las Américas de la OMSA.
Soubeyran, una veterinaria de nacionalidad francesa, aseguró que la preparación contra las enfermedades animales "no puede comenzar cuando se declara una emergencia", sino "con anticipación mediante la prevención, la vigilancia y la transparencia".
"Los desafíos que plantean la influenza aviar, la peste porcina africana, la fiebre aftosa y el gusano barrenador nos recuerdan la rapidez con la que una amenaza en un territorio puede convertirse en una preocupación regional", agregó.
En ese sentido, se preguntó cómo la comunidad internacional puede confiar en un país que no reporta las enfermedades animales ni comunica las medidas de control, y señaló que "sin confianza" no puede prosperar el comercio internacional.
De igual forma, destacó que invertir en la sanidad y el bienestar animal fortalece la seguridad alimentaria, impulsa la economía y el comercio, al tiempo que contribuye a la salud pública, a preservar la biodiversidad y favorecer el turismo sostenible.
Sobre la conferencia, que se celebrará hasta el viernes en Paraguay, afirmó que permitirá reflexionar sobre los desafíos y el camino a seguir en las Américas, una región que describió como "diversa" y donde algunos de sus países "se encuentran entre los mayores productores y exportadores de productos animales del mundo".
Al intervenir en el evento, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, afirmó en que "América alimenta al mundo", lo que consideró una "inmensa responsabilidad" para los organismos sanitarios de cada país.
En ese contexto, el gobernante subrayó que la salud animal es "un asunto de vital importancia a nivel global" y explicó que, en un mundo hiperconectado, el brote de alguna enfermedad en un rincón del continente "puede afectar en pocas semanas el comercio, el empleo, la mesa de millones de familias en otros países del mundo".
Por ello, defendió la sanidad animal como un "asunto de Estado" que, consideró, exige mayor cooperación entre las naciones, en un contexto de aumento de la demanda de proteína animal en mercados cada vez más exigentes.
