Según confirmó a EFE el comandante de la Guardia Costera, coronel Bashir Abdi, el ataque ocurrió el pasado jueves entre las localidades costeras de Bander Beyla y Hafun, en el estado semiautónomo de Puntlandia.
"Las autoridades identificaron la embarcación como el pesquero iraní Azini e informaron de que fue secuestrado con 23 personas a bordo", señaló Abdi, al hacer hincapié en que "se desconoce el paradero y el estado de la tripulación".
El coronel advirtió de que el barco "podría ser utilizado como 'buque nodriza' por los piratas para facilitar nuevos ataques contra embarcaciones que operan en la región".
El incidente -añadió- "reaviva la preocupación por las actividades de piratería a lo largo de la costa de Somalia y la amenaza que suponen para la seguridad marítima en la región".
El Centro de Seguridad Marítima del Océano Índico (MSCIO), iniciativa de la Fuerza Naval de la Unión Europea (EUNAVFOR) - Operación Atalanta, desplegada desde 2008 en el océano Índico occidental para proteger el tráfico marítimo de la piratería, dijo el pasado sábado haber recibido información sobre el secuestro.
"El barco fue capturado por piratas armados. Se desconoce el estado de la tripulación. Existe la posibilidad de que el buque sea utilizado como 'barco nodriza' para llevar a cabo nuevos actos de piratería. La Operación Atalanta está investigando el incidente", explicó el MSCIO en un comunicado.
El Centro recomendó a los buques que navegan en la zona que "mantengan una vigilancia reforzada" y "comuniquen de inmediato cualquier actividad sospechosa o información relevante".
La piratería frente a las costas somalíes había disminuido significativamente durante la última década gracias a las patrullas internacionales y a la mejora de las medidas de seguridad.
Sin embargo, en los últimos años resurgieron los ataques, a menudo dirigidos contra buques pesqueros y mercantes, lo que suscita temores a una reaparición del problema en una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo.
Los incidentes atribuidos a piratas somalíes se quintuplicaron en los primeros nueve meses de 2026, al pasar de tres en el mismo periodo del pasado año a quince, informó el pasado 15 de octubre la Oficina Marítima Internacional (IMB, en inglés).
El repunte se produjo pese a que, a nivel mundial, los incidentes de piratería y robo a mano armada contra buques descendieron a su nivel más bajo desde 1992, con 51 casos entre enero y septiembre, frente a los 116 del mismo periodo de 2025.
De esos 51 incidentes, 36 buques fueron abordados, ocho secuestrados, cuatro recibieron disparos y hubo tres intentos fallidos.
La IMB, organismo de la Cámara de Comercio Internacional (ICC), alertó del resurgimiento de la piratería somalí, responsable de los ocho secuestros de embarcaciones registrados en todo el mundo y del 94 % de los tripulantes tomados como rehenes a nivel global.
En total, 85 marineros fueron retenidos por piratas somalíes a bordo de cuatro petroleros, dos buques de carga general y dos embarcaciones tradicionales con vela tipo 'dhow'.
