Frente al Monumento Nacional y otros puntos de la ciudad, los asistentes portaron carteles donde se lee: "Rechazar a Bocelli", cuyo rostro aparece tachado por una cruz roja sobre el fondo de la bandera de Israel.
"Nos hemos concentrado para rechazar el concierto de Bocelli (...) Palestina libre", dijo durante un discurso uno de los líderes de la protesta, donde lucieron banderas palestinas, recoge el portal de noticias Jawa Pos.
Indonesia, país con la mayor población musulmana en el mundo, no mantiene relaciones diplomáticas con Israel y salvaguarda el derecho a existir de Palestina en la Constitución indonesia.
El italiano ya afrontó protestas antes de su actuación el pasado sábado en el templo de Borobudur, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y uno de los recintos culturales más famosos del país.
Este martes, Bocelli tiene previsto un concierto en la capital indonesia en el contexto de su gira mundial del 30 aniversario de su primer álbum recopilatorio 'Romanza'.
La polémica comenzó a mediados de octubre cuando el Consejo de Ulemas de Indonesia (MUI), el organismo de eruditos islámicos más influyente del país, exigió a las autoridades la cancelación de las actuaciones programadas de Bocelli.
El MUI argumenta que el apoyo que el cantante brindó en el pasado a Israel es incompatible con las opiniones del país.
"Indonesia no debe convertirse en un lugar para quienes simpatizan o apoyan el sionismo israelí, incluyendo a Andrea Bocelli", declaró el consejo en un comunicado emitido el 18 de octubre.
Entre las quejas que cita el consejo islámico está la participación de Bocelli en una recaudación de fondos en Los Ángeles en 2010 para las Fuerzas de Defensa de Israel y un concierto en Tel Aviv en 2022.
En los últimos años, las autoridades indonesias han vetado la participación de deportistas israelíes en eventos internacionales, incluidas seis gimnastas clasificadas para el Campeonato Mundial de Gimnasia Artística de 2025.
En 2023, Indonesia iba a organizar el Mundial de Fútbol Sub-20, pero el torneo fue trasladado a Argentina debido a que políticos del país asiático pedían vetar la entrada de la selección israelí.
