La iniciativa parte de Dok Brewing Company, una cervecera artesanal de Gante (noroeste de Bélgica) que ha puesto a la venta una cerveza de tipo 'American porter', con un 6,8 % de alcohol, bajo el nombre original en neerlandés 'Ik ben geen racist maar'.
La protagonista de la etiqueta es Julie Omoregie, una trabajadora de la cervecera de raíces nigerianas que aparece con los dos dedos corazón levantados, en una doble "peineta" contra la discriminación.
"No queremos provocar, simplemente queremos llamar la atención sobre una frase que utiliza mucha gente. Es una expresión que todo el mundo conoce porque se emplea muy a menudo, pero que revela una forma de prejuicio", explicó este martes a EFE Janos De Baets, maestro cervecero de Dok Brewing Company.
La idea surgió durante una de las sesiones de cinco minutos en las que los empleados del establecimiento buscan nombres para las nuevas cervezas que elaboran prácticamente cada semana.
En una de esas sesiones, Omoregie pidió que le dedicaran una cerveza y sus compañeros comenzaron a bromear con que no le gustan las cervezas negras, aunque no por ello iba a discriminarlas.
"Con sus raíces nigerianas y su petición de tener una cerveza propia... uno más uno son dos (...). "Ella no quería una cerveza negra porque no le gustan, así que eso hace que el nombre nos resulte todavía más divertido. En nuestra cervecería no aceptamos la discriminación", explicó De Baets.
De ahí nació el nombre de una cerveza que, según sus creadores, invita a reflexionar sobre los prejuicios raciales sin renunciar al sentido del humor.
"Al principio dudamos si debíamos lanzar una cerveza con un nombre así, porque no queremos provocar a nadie. Finalmente decidimos hacerlo porque no constituye una provocación contra nadie, sino más bien una forma de poner un espejo delante de la gente", señaló el maestro cervecero.
La firma defiende que el humor puede servir para transmitir mensajes serios y recuerda que muchos de sus productos tienen nombres concebidos para hacer reír.
"Nuestra cervecera está abierta a todo el mundo. Aquí no hay lugar para el racismo, la discriminación por motivos de género ni ninguna otra forma de discriminación", subrayó.
La nueva cerveza, lanzada hace un par de semanas, tiene notas de cacao, café, toffee y chocolate, y un final lupulado, características que la convierten en una bebida "perfecta para el otoño", según sus creadores.
La acogida ha sido positiva entre los clientes de su Gante natal, una ciudad que sus responsables describen como "muy progresista", aunque un cliente de la cercana Brujas rechazó vender la cerveza porque no se identificaba con el diseño de la etiqueta.
La iniciativa no está vinculada a ninguna organización antirracista, campaña de sensibilización o proyecto benéfico, sino que pretende trasladar un mensaje a los consumidores. "No discriminamos: ni a las personas ni a las cervezas", resumió De Baets.
