El dron impactó en una gasolinera en el distrito de Abasiya, donde las víctimas, entre otras numerosas personas, estaban esperando en sus vehículos para abastecerse de combustible en medio de una grave escasez en la región por el conflicto, explicó el Gobierno de Kordofán del Sur en un comunicado.
Indicó que "al menos 16 personas murieron y 36 resultaron heridas", al tiempo que alertó que la cifra de víctimas mortales puede ascender debido al grave estado de varios heridos por el ataque, que provocó también daños en numerosos vehículos y en la gasolinera.
Consideró, asimismo, que esta acción es "un crimen de guerra" y exigió que la comunidad internacional clasifique como organización terrorista a las FAR, enfrentadas con el Ejército regular en varios estados del país africano desde abril de 2023, y que hasta el momento no ha reaccionado a las afirmaciones del gobierno de Kordofán del Sur.
Se trata del último en una serie de ataques con drones atribuidos a las FAR contra instalaciones civiles y que se han intensificado en las últimas semanas con impactos directos en centrales eléctricas en distintas regiones controladas por el Ejército, dejando sin luz a amplias regiones, incluidos varios distritos de la capital, Jartum.
Tanto las FAR como el Ejército han sido acusados por varias ONG de cometer atrocidades y provocar la muerte de cientos de civiles en ataques y bombardeos con drones o artillería en los más de tres años y medios de guerra en Sudán.
Desde su inicio, el 15 de abril de 2023, decenas de miles de personas han muerto y otras alrededor de 14 millones se han visto obligadas a desplazarse por la guerra que ha convertido al Sudán en el escenario de la mayor catástrofe humanitaria del planeta, según la ONU.
