El republicano Byron Donalds, aliado de Trump, se convirtió en el primer gobernador de raza negra electo en Florida, mientras Ashley Moody venció a la socialista democrática Angie Nixon en la contienda por el escaño en el Senado que dejó Marco Rubio cuando se convirtió en el secretario de Estado de Estados Unidos.
Mientras los demócratas recuperaban el Congreso, con gobernaciones y escaños del Senado en históricos estados republicanos, como Texas, Georgia y Ohio, así como senadores en Carolina del Sur, Kansas y Iowa, los republicanos resistían en Florida, donde también venció el fiscal general James Uthmeier, respaldado por Trump.
El límite de la ola azul lo personificó en Miami el demócrata Elliott Rodríguez, rival en el distrito 27 de la congresista republicana María Elvira Salazar, conocida por cuestionar las deportaciones de Trump en un anuncio de campaña que convirtió la contienda en una de las de mayor interés nacional.
Al quedarse a unos 1.000 votos de Salazar, el experiodista de origen cubano se despidió de la fiesta de sus simpatizantes, aunque la contienda aún no tiene un resultado definitivo.
"Vamos a contar todos los votos. Hasta que el último voto se cuente, no vamos a decir si ganamos o no ganamos, pero tenemos fe, somos muy positivos y estamos muy orgullosos de la campaña que hemos manejado", expresó Rodríguez.
El desafío de los demócratas en Florida, incluso entre los latinos, lo anticipó desde la mañana Nancy Cantos, una votante de origen ecuatoriano que llegó a Miami Beach ataviada con una gorra roja que decía 'Trump 2024' y vaticinó que el estado será "siempre republicano".
"Siempre le apoyo a mi presidente y que Dios le bendiga porque el país está como está gracias a él. El mundo entero tiene que agradecer a Trump", declaró Cantos en una entrevista con EFE. "Ha puesto al país en orden, ha sacado a mucha gente que los otros presidentes dejaron entrar y que han hecho tanto daño", añadió.
Dentro de los 28 distritos para la Cámara de Representantes, los demócratas aventajaban en siete, incluyendo tres clave rediseñados ('gerrymandering') por el gobernador republicano Ron DeSantis con una significativa población hispana: Jared Moskowitz en el 25, Kathy Castor en el 14 y Pia Dandiya en el 22.
Pero la ola azul no se materializó en el estado, mientras la analista local Liz Rebecca Alarcón reconoció la fortaleza de los republicanos pese a los avances de los demócratas, con quienes ella simpatiza.
"A lo largo de los últimos 30 años han sido mucho más organizados y persistentes que nosotros. Es la verdad. Han tenido una banca de candidatos, han invertido en apoyar a personas que se lancen en todos los escaños a lo largo del estado y a los demócratas nos ha faltado un poco eso", comentó a EFE.
Aunque votantes consultados por EFE expresaban en Florida las mismas preocupaciones que en el resto de Estados Unidos, como las deportaciones, la inmigración y el costo de vida, muchos latinos, en particular cubanos, apuntaron que se mantendrían con los republicanos por temor al supuesto "comunismo" de sus rivales.
Millie Herrera, integrante cubana del Partido Demócrata que vivió en Venezuela, expuso a EFE que es necesario dejar atrás la "ridiculez" de la supuesta amenaza del "socialismo".
"Yo sé lo que es la persecución y cuando yo escucho a este señor que está en la Casa Blanca, en la forma en que él se expresa, caramba, me recuerda a lo que yo viví en Cuba, que si tú decías algo en contra de ese régimen, te desaparecían", manifestó en una entrevista durante el evento de Elliott Rodríguez.
