La investigación "sigue en curso", según afirmó este miércoles a EFE la Policía filipina, que no pudo dar más detalles sobre el caso mientras continúa el análisis forense de los dispositivos, autorizado la semana pasada por un juez de la ciudad de Cebú.
"En los resultados preliminares del análisis forense, se identificaron archivos multimedia que contienen varios materiales de abuso y explotación sexual infantil (CSAEM)", declaró la víspera en rueda de prensa el general Wilson Asueta, de la Dirección de Investigación y Gestión de Detectives de la PNP, quien avanzó que los contenidos "serán sometidos a análisis posteriores".
Las grabaciones, que según el informe preliminar no proceden de Filipinas, muestran a menores de ambos sexos y de origen asiático junto a adultos en conductas sexuales explícitas, según detalló Asueta, que insistió en que entre ellos no se identificó por el momento "ningún filipino ni cebuano".
Entre los objetos que se analizan figuran al menos nueve teléfonos móviles, tres tarjetas SD, cinco discos duros y una cámara, según el general, que no pudo confirmar por el momento si Markle Sr. aparece en los vídeos ni si los dispositivos se encuentran a su nombre.
Si se reúnen pruebas suficientes, la Policía presentará cargos por delitos de abuso y explotación sexual infantil en línea, según Asueta, mientras el FBI y las autoridades estadounidenses colaboran en la investigación y realizan además sus propias pesquisas.
Thomas Markle Jr. aseguró el pasado 23 de octubre al diario británico 'The Sun' que había hallado "cientos, si no miles" de imágenes de abuso infantil en cuatro cajas que su padre, de 82 años, abandonó en su vivienda de Cebú, donde residía hasta el pasado mayo.
Según su testimonio, las imágenes mostraban a niñas "no mayores de 10 u 11 años" y en algunas se reconocía la casa que su padre ocupó durante años en Rosarito, en el estado mexicano de Baja California, una tesis que la Policía filipina aún no ha confirmado.
Ese mismo día, la duquesa de Sussex, Meghan Markle, aseguró en una carta remitida al citado medio que sabía desde 2018 de estas acusaciones contra su padre, después de que la Policía británica se las trasladara, y que por eso cortó la relación y le impidió todo contacto con sus hijos.
