"Pasados pocos días del cierre de un nuevo ciclo electoral en Brasil, traigo a esta cumbre las palabras de amistad del presidente, Luiz Inácio Lula da Silva", arrancó Vieira su intervención en la sesión plenaria de la XXX Cumbre Iberoamericana celebrada en Madrid.
Vieira ha sido el enviado para representar a Brasil en este foro iberoamericano, donde se han reunido diez jefes de estados, así como vicepresidentes y cancilleres de los otros doce países de Iberoamérica.
Además de asegurar que el Gobierno de Brasil está "muy satisfecho" con los resultados de la cumbre, y de hacer hincapié en la alianza digital iberoamericana suscrita estos días (al abordar el fenómeno de la desinformación, un asunto que entraña "serios riesgos de desestabilización institucional, política y económica de todos nuestros países"), Vieira resaltó la "importancia política de la Cumbre Iberoamericana para la defensa del multilateralismo".
"Continúa siendo este un espacio en el cual la cooperación y el diálogo ocurren en un ambiente constructivo y respetuoso. Somos veintidós países con distintas visiones del mundo, sin embargo, compartimos trayectoria e intereses comunes", ensalzó.
Y agregó que Brasil "va a continuar apoyando la visión de que el orden mundial del siglo XXI está asentado en las virtudes del equilibrio del poder y del multilateralismo, y no en acciones obsoletas de hegemonía y de esferas de influencia".
"Conocemos en América Latina y Caribe el coste humano de estas opciones moralmente cuestionables y estratégicamente inviables. La era de las arrogancias unilaterales, protectorados y diplomacia de la fuerza ha pasado", aseveró.
A colación de ello, Vieira expresó que Brasil se opone "con fuerza a las condiciones del embargo" que sufre Cuba por parte de Estados Unidos.
"Estados Unidos ha hecho acciones que inciden en los más vulnerables, estorbando el desarrollo sostenible de Cuba. Desde la comunidad iberoamericana no podemos aceptar los retrocesos", apostilló el canciller brasileño.
Concluyó enfatizando que la Cumbre Iberoamericana "debe ser un espacio que represente los valores del multilateralismo, la democracia, los derechos humanos y de la soberanía".
"Brasil está listo para colaborar, aquí y más allá, por un futuro de estabilidad internacional y progreso humano", aseguró.
