"China sigue muy de cerca las nuevas normas europeas", declaró la portavoz del Ministerio chino de Comercio Huang Ling durante una rueda de prensa.
Huang defendió que el comercio electrónico transfronterizo, como nueva modalidad del comercio internacional, ofrece más opciones a las empresas y consumidores de todo el mundo.
"Esperamos que la parte europea evalúe prudentemente el impacto de estas políticas y cree condiciones favorables para la cooperación entre China y la UE en ámbitos como el comercio electrónico", añadió la vocera.
La reacción de Pekín llega después de que la UE comenzara a aplicar el pasado 1 de noviembre una tasa de gestión de dos euros por paquete importado, independientemente de su valor, que se suma al arancel de tres euros por categoría de artículo introducido en julio para los envíos de menos de 150 euros.
Las medidas afectan especialmente a plataformas de comercio electrónico como las chinas Temu, Shein y AliExpress, que comercializan productos de bajo precio enviados directamente a consumidores europeos.
Según datos de la Comisión Europea, en 2025 llegaron a la UE unos 5.900 millones de paquetes procedentes de terceros países, mientras que más del 60 % de los productos examinados en controles coordinados sobre determinadas categorías de artículos comprados por internet incumplía la normativa comunitaria.
Bruselas busca con estas medidas reforzar los controles sobre las importaciones de bajo valor, combatir la entrada de productos que incumplen las normas europeas y garantizar una competencia más equitativa entre los operadores comerciales.
