El foro, celebrado en Casa de América en paralelo a la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, reunió en Madrid a los participantes de los viajes encomendados hace más de cuatro décadas por el rey emérito Juan Carlos I al explorador, conocidos popularmente como la Ruta Quetzal.
"Nos invitó a descubrir, en estos viajes maravillosos, que lo importante no era conocer los lugares, sino conocer a las personas", afirmó en el acto la dominicana Patricia Portela, quien fue expedicionaria en 1989.
Un espíritu que los asistentes calificaron de "visionario" en un momento geopolítico decisivo para la región: "Está llegando la hora de Iberoamérica y está llegando la hora de España", sentenció el presidente de la Cámara de Comercio de España, José Luis Bonet.
Por su parte, la expedicionaria en 1993 y actual vicepresidenta tercera del Gobierno de España, Sara Aagesen, recordó las enseñanzas de De la Quadra-Salcedo: "Nos enseñó que el conocimiento, que la naturaleza y que el encuentro entre las personas, entre los jóvenes, son tres cosas que no son distintas, sino una manera de entender la vida".
Uno de los principales mensajes que busca trasladar esta cumbre paralela es la empatía y la cooperación con el resto de ciudadanos, lo que, como indicó Sol De la Quadra Salcedo, hija del aventurero, "es una vocación iberoamericana".
"Nos une en este momento a Iberoamérica especialmente el idioma, que es el español, y en México, además del español, hablamos los 69 pueblos nuestro propio idioma", declaró en una entrevista con EFE la indígena mexicana y expedicionaria, Rosa Alba Tepole.
La mexicana recibió en 1989 una invitación en su pueblo natal, Texhuacan, ubicado en la región de las Altas Montañas de Veracruz. Esa convocatoria le animó a cruzar el Atlántico junto a otros 400 jóvenes de la región.
"En ese entonces que una indígena pudiera salir de su comunidad era algo imposible", afirmó Tepole, quien añadió que aquella aventura le "cambió la vida", le permitió estudiar una carrera universitaria y dirigir hoy una radio comunitaria para el pueblo nahua.
La expedicionaria pidió a los mandatarios que esta voz iberoamericana "incluya también a los pueblos indígenas" para no olvidar nunca "nuestra lengua" y "nuestra identidad".
Otra de las grandes conclusiones del encuentro fue la importancia de situar en el centro la transición climática y el cuidado de la naturaleza, una agenda que la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, catalogó como el "gran desafío de nuestra era".
Durante su paso por la Ruta Quetzal, la ministra descubrió América Latina, una región "que es una de las grandes reservas de la biodiversidad del planeta, pero también una de las regiones que está más expuesta a esa crisis climática", subrayó.
Por su parte, la expedicionaria dominicana Patricia Portela, reclamó en declaraciones a EFE que las reflexiones de este encuentro se traduzcan en el diseño de políticas públicas vinculantes.
Portela instó a los jefes de Estado y de Gobierno a respaldar iniciativas que permitan al ser humano "asumir la responsabilidad con nuevas herramientas para enfrentar los retos y generar bienestar para una comunidad que crece".
Tepole concluyó con una idea clave: tenemos que "ser más conscientes" para "cuidar a la madre tierra", al medioambiente y para "solidarizarnos con los que menos tienen".
