Una media hora después de la apertura, el indicador, que agrupa a los 225 títulos más representativos del mercado japonés, caía un 5,47 %, o 3.339,23 puntos, hasta ubicarse en 57.738,67 unidades. La última vez que el Nikkei cerró por debajo del umbral de 60.000 fue el 20 de mayo de este año.
El índice más amplio Topix, que incluye a las firmas de la sección principal, las de mayor capitalización, descendía un 5,33 %, o 210,21 puntos, hasta cerrar en 3.730,18 enteros.
La caída en la Bolsa nipona sucede en medio de preocupaciones por mayores regulaciones sobre el desarrollo de la IA, incluida una ralentización en las inversiones en centros de datos, dos días después de la victoria demócrata en ambas cámaras del Congreso de EE.UU.
Los temores sobre el sector también se vieron reflejados en notables declives en Wall Street, incluida la caída de más del 5,5 % del tecnológico Nasdaq, lastrado por las ventas de acciones del sector de la IA.
En el parqué japonés, el fabricante de chips de memoria Kioxia se hundía casi un 11 %, mientras Fujikura, que fabrica cables eléctricos para centros de datos y se ha beneficiado del entusiasmo por la IA, hacía lo propio con un descenso de casi el 13,5 %.
Además, el grupo de telecomunicaciones e inversión SoftBank, considerado uno de los principales inversores en IA a nivel mundial, bajaba cerca del 12 %.
En el sector de los semiconductores, Disco perdía alrededor del 6,5 %, Tokyo Electron registraba una pérdida en torno al 8,5 % y Advantest tropezaba cerca del 13 %.
En el sector del automóvil, el principal fabricante japonés, Toyota, también cedía poco más del 2 % pese a reportar la víspera un aumento interanual del 26 % en su beneficio neto del primer semestre de su ejercicio fiscal, de abril a septiembre.
