En su intervención en la sesión plenaria de la cumbre, el canciller reafirmó el compromiso de Nicaragua "como zona de paz" donde "el diálogo, el respeto y el entendimiento mutuo deben prevalecer sobre las diferencias".
"Es por ello que continuamos demandando la eliminación de todas las medidas coercitivas unilaterales que atentan contra el desarrollo de los pueblos", agregó en aparente alusión a las sanciones vigentes de EEUU y la UE contra individuos y entidades de Nicaragua, cuyo presidente, Daniel Ortega, anunció en julio pasado que no habrá más elecciones en el país.
Además, Jaentschke reafirmó "la posición histórica" de Nicaragua "y de la mayoría de países miembros de las Naciones Unidas en favor del levantamiento inmediato total incondicional del bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba".
"Reiteramos nuestro firme compromiso con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, que incluye el respeto a la soberanía e independencia, el derecho inalienable de los pueblos a su libre determinación y a decidir sus propios caminos de desarrollo" enfatizó.
A su juicio, la cooperación regional e internacional "debe basarse en el respeto mutuo, la complementariedad y el derecho que tiene cada pueblo a decidir sus propios modelos políticos y de desarrollo, definir sus propias prioridades y aspiraciones conforme a sus propias realidades, sin imposiciones extranjeras".
Daniel Ortega, un exguerrillero sandinista próximo a cumplir 81 años que gobierna el país desde 2007, es la persona que ha ostentado más tiempo el poder en Nicaragua, con 30 años.
