En una rueda de prensa, el organismo proyectó para el cierre de este año un aumento del 1,3 % en el consumo de pollo y del 1,5 % en el de cerdo, mientras que el de res disminuiría un 1,5 %.
En total, el consumo general de carne solo promediaría un alza del 0,8 % en 2026, aunque también se apunta como el cuarto año consecutivo de aumento en la ingesta de proteínas de pollo, cerdo y res, luego de alcanzar un consumo promedio per cápita de 85,3 kilogramos en 2025.
Hasta septiembre, el consumo de pollo y cerdo todavía acumulaba incrementos interanuales del 2,1 % y el 2,4 %, respectivamente, frente a una caída del 2,4 % en la carne bovina.
Comecarne apuntó a una menor capacidad de compra y a ajustes de la masa salarial más moderados, del 7,9 % en 2025 al 7,1 % en 2026, además de los mayores costos de energía, transporte y seguridad para los productores.
Según su presentación, entre enero y octubre los precios al consumidor del pollo bajaron un 4,5 % interanual y los del cerdo un 2,8 %, mientras que los de la res subieron un 7,4 %.
En los precios al productor, el pollo registró una caída del 12,5 % y el cerdo del 5,1 % entre enero y septiembre, mientras que la res aumentó un 7,6 %.
El consejo señaló que el ahorro en materias primas no siempre llega íntegro al consumidor, porque la industria enfrenta costos laborales, energéticos y logísticos.
Entre los insumos las señales fueron mixtas. Por un lado, el maíz amarillo importado se abarató un 11,2 %, pero los fertilizantes subieron entre enero y octubre: un 20,7 % el sulfato de amonio, un 20,4 % la urea y un 8,1 % el fosfato diamónico.
En 2025, México consumió 11,55 millones de toneladas de carne, con 85,3 kilos por habitante.
La producción nacional alcanzó 8,73 millones de toneladas, un 5,5 % más que el año anterior, mientras que las importaciones sumaron 3,27 millones, un 7,6 % más.
De enero a septiembre de 2026, el sacrificio en plantas con certificaciones internacionales aumentó un 15,9 % en cerdo y un 5,9 % en res, pero bajó un 0,2 % en pollo.
Para 2027, Comecarne prevé que los precios al consumidor aumenten un 6 % en res, un 4,8 % en cerdo y un 3,3 % en pollo, en un escenario marcado por las presiones de costos y la disponibilidad internacional de carne.
