Aunque aún no ha formalizado la candidatura, el Gobierno español ya ha anunciado que apoyará al exgobernador del Banco de España y actual presidente del Banco Internacional de Pagos para que sustituya a Lagarde, quien a finales de mes anunció que dejará su cargo de manera anticipada el próximo 7 de febrero.
Y el Gobierno de Países Bajos envió el miércoles una carta al Parlamento del país en la que confirmó que presentará como candidato al exgobernador del banco nacional del país, Klaas Knot.
De momento ningún otro país ha anunciado que vaya a optar a la jefatura del emisor de la eurozona, aunque los Gobiernos tienen hasta mañana para enviar sus candidaturas al presidente del Eurogrupo, Kyriakos Pierrakakis, quien tradicionalmente da a conocer la lista de aspirantes una vez termina el plazo.
Con la salida de Lagarde, cuyo mandato terminaba el 30 de noviembre de 2027, son tres los puestos en liza en la cúpula del BCE: la presidencia; el asiento de miembro del Comité Ejecutivo que dejará anticipadamente la alemana Isabel Schnabel para ir al Fondo Monetario Internacional (FMI) el 3 de enero, y el del economista jefe, Philip Lane, cuyo mandato expira el 31 de mayo de 2027.
Y se espera que los socios europeos negocien las tres renovaciones de manera conjunta y al más alto nivel político, entre jefes de Estado y de Gobierno, para asegurar que el reparto respeta los equilibrios geográficos y políticos que tradicionalmente rigen la elección de los altos cargos comunitarios.
En el caso del BCE, esto incluye el equilibrio en el directorio ejecutivo entre los miembros que priorizan el control de la inflación y defienden políticas monetarias más restrictivas, conocidos en la jerga económica como "halcones" y aquellos favorables a políticas más acomodaticias, los llamados "palomas".
En este contexto, se espera que el Eurogrupo -los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona- se limite en su reunión del próximo lunes a estudiar las candidaturas y el procedimiento para la elección, teniendo en cuenta que podría llevarse a cabo como un "paquete con las tres vacantes" y la necesidad de encontrar un "acuerdo político a nivel de líderes", según fuentes europeas.
El objetivo, en todo caso, es tener un acuerdo formal sobre las nominaciones en la cumbre de líderes del próximo 17 y 18 de diciembre, explicaron.
Antes de esa fecha, los jefes de Estado y de Gobierno tendrán oportunidad de abordar la cuestión en su reunión informal en Dublín el 12 y 13 de noviembre, así como en la cumbre extraordinaria -centrada en el presupuesto comunitario- del 26 y 27 de noviembre.
Una vez se logre el acuerdo político, el nombramiento se formalizará a través de una recomendación del Consejo de ministros de la UE, que se reúne a principios de diciembre, que luego deberá ser avalada oficialmente por los líderes tras haber llevado a cabo consultas no vinculantes con el propio BCE y el Parlamento Europeo.
La elección de Lagarde en 2019 ya fue fruto de un acuerdo de este tipo en el marco de una negociación por la que se renovaron al mismo tiempo la presidencia de la Comisión, el Consejo, el Parlamento y el Banco Central Europeo.
