La pancarta de Greenpeace denuncia el enorme consumo de agua y electricidad que supone la proliferación de estos centros, consecuencia del auge de tecnologías como la inteligencia artificial, y pide que sean regulados por el Estado, imponiéndose una moratoria sobre su construcción hasta que ello no ocurra.
La acción se llevó a cabo en la localidad de Beringen, en el cantón suizo de Schaffhausen (noreste), donde la firma estadounidense Stack Infraestructure está levantando un megacentro de datos y planea otro que sumarán una superficie equivalente a dos campos de fútbol y la altura de un edificio de ocho plantas.
Sólo en Suiza hay más de 120 centros de datos, y los dos de Beringen consumirán cada año una vez y media más electricidad que en todo el cantón donde estarán situados.
Greenpeace advierte de que no hay transparencia sobre cómo se trata el calor residual generado por los miles de servidores de estos centros, pero afirma que “una cosa es segura, la población local será la que sufrirá las consecuencias”.
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Protestas de Greenpeace en Europa contra los gigantes tecnológicos
La ONG ha llevado a cabo acciones similares en Francia y Alemania, como parte de una campaña global que reclama una mayor regulación de los gigantes tecnológicos.
