El hallazgo se produjo en la mañana, cuando un operario de la empresa municipal de limpieza advirtió la presencia de un cuerpo sin vida en la costa de la bahía norte de la ciudad.
Los agentes acudieron al lugar y comprobaron que se trataba de un varón cuyo cuerpo presentaba un avanzado estado de descomposición, por lo que se presume que llevaba mucho tiempo sin vida, y vestía únicamente un pantalón corto y unas mallas.
Las primeras hipótesis apuntan a que el migrante podría ocupar alguna embarcación que naufragó cuando intentaba alcanzar las costas peninsulares de España, separadas de Ceuta por unos 20 kilómetros de mar, y el cambio de corrientes en estas aguas motivó su localización en esta zona.
El cadáver fue trasladado a una sala de autopsias para conocer los detalles del fallecimiento, que se asocia con asfixia por ahogamiento.
