El viceministro parlamentario de Economía, Comercio e Industria y el viceministro adjunto de la Oficina de Asuntos Europeos de la Cancillería, ambos de visita en Rusia, "presentaron una protesta ante el Gobierno ruso y exigieron la revocación inmediata de la medida", dijo Kihara.
Asimismo, puntualizó que la gestión diplomática busca "evitar que se vean perjudicados los intereses legítimos de los ciudadanos y empresas japonesas", y aseguró que Tokio continuará siguiendo de cerca la situación.
Estas declaraciones se producen un día después de que el presidente ruso, Vladímir Putin, firmara un decreto que somete a control externo, un eufemismo para expropiación temporal, los activos en Rusia de JTI, una de las mayores tabacaleras a nivel mundial.
JTI opera en Rusia desde su fundación en 1999, tras la compra del negocio internacional de R.J. Reynolds por parte de Japan Tobacco. En 2007, se consolidó como líder del mercado tabacalero ruso y en 2018 reforzó su posición con la absorción de la compañía local Donskoy Tabak.
La intervención sobre la compañía nipona coincide con un repunte en las fricciones bilaterales entre Moscú y Tokio, agravadas recientemente por la detención en territorio ruso de un periodista japonés acusado de espionaje.
