Según el organismo, esa es la zona, junto a la costa occidental de Australia, donde se cree que el avión agotó el combustible y cayó al mar. También es la zona donde se registró el último contacto satelital con el avión.
“En consecuencia, es improbable que el avión haya caído más de 38 kilómetros al oeste o 55 kilómetros al este del ’séptimo arco’”, sostuvo el ATSB, según el cual el área de búsqueda submarina podrá limitarse en las próximas semanas a 60.000 kilómetros cuadrados.
Previamente, las búsquedas submarinas habían cubierto un área de 4,64 millones de kilómetros cuadrados en el océano. Las próximas búsquedas submarinas comenzarán en agosto y durarán 12 meses.
El gobierno australiano destinó el equivalente a 42 millones de euros para pagar a una empresa privada que encabeza las nuevas búsquedas.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
