“Buenas noticias. Mi administración ha retirado la residencia belga al terrorista francés Salah Abdeslam (actualmente encarcelado en Francia). Ello se debe a su ausencia de larga duración”, indicó Francken en sus cuentas en Twitter y Facebook.
La legislación belga establece que ese permiso se puede anular como consecuencia de una “ausencia de larga duración” del país y establece que todo residente extranjero está obligado a vivir en el domicilio en el que está empadronado.
Abdeslam tenía su domicilio en el distrito bruselense de Molenbeek-Saint-Jean, barrio multirracial que se hizo famoso desde los atentados de París, porque en el tuvieron su residencia varios presuntos terroristas, y algunos ya condenados.
Francken, del partido nacionalista flamenco N-VA, uno de los que forman parte de la coalición que gobierna el país, prepara una ley que permitirá a Bélgica retirar el permiso de residencia a los extranjeros que hayan cometido delitos, recuerda hoy el diario Le Soir.
La legislación vigente prevé que las personas nacidas en Bélgica o que llegan al país antes de cumplir los 12 años no pueden ser expulsadas.
