La afirmación, que se produjo después de que el presidente Barack Obama exigiera una prueba concluyente luego de que analistas de inteligencia de Estados Unidos determinaran este año que se habrían utilizado armas químicas, podría ejercer presión para que Washington responda agresivamente a Siria por cruzar lo que el mandatario demócrata denominó una "línea roja".
"Tras una revisión deliberativa, nuestras agencias de inteligencia concluyen que el régimen de Assad ha utilizado a pequeña escala armas químicas, incluyendo el gas nervioso sarin, contra la oposición en múltiples ocasiones el año pasado", dijo Ben Rhodes, asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca.
"Nuestras agencias de inteligencia tienen una alta confianza en esa evaluación dados los múltiples e independientes flujos de información", dijo.
"Las agencias de inteligencia estiman que de 100 a 150 personas han muerto a la fecha por los ataques detectados con armas químicas en Siria; no obstante, los datos de víctimas fatales probablemente son incompletos", agregó.
El presidente de EE.UU., Barack Obama, ha advertido públicamente en varias ocasiones de que el uso de armas químicas por parte del régimen sirio supondría cruzar una “línea roja”, que obligaría a Washington a reconsiderar su posición respecto al conflicto civil que sufre el país.
Estados Unidos no ha precisado, sin embargo, qué medidas tomaría.
Tras conocerse la información, el senador republicano y excandidato presidencial John McCain insistió en la necesidad de establecer una zona de exclusión aérea en Siria para apoyar a los rebeldes.
No obstante, McCain recordó en el Congreso que “el presidente Obama no ha tomado una decisión final de armar a los rebeldes en Siria”.
La existencia de armas químicas en Irak fue el detonante principal para el inicio de una guerra en ese país en el año 2003. Esto, con el paso de los años, no se pudo probar.
