Esa práctica ocurre cuando una persona publica por Internet imágenes explícitas de contenido sexual de exparejas, sin el consentimiento de esta última parte, con el fin de humillarlas tras una separación o distanciamiento. Varios parlamentarios del país pidieron que los casos de “venganza porno” se conviertan en delitos criminales con penas en prisión.
En ese sentido, el Comité de Comunicaciones de la Cámara de los Lores indicó que las leyes vigentes que lidian con delitos en redes sociales “generalmente funcionan”, pero se precisan ahora aclaraciones acerca de los nuevos casos. El comité pidió a la Fiscalía General que actualice los lineamientos para determinar qué casos de “comunicación indecente” online deberían ser considerados delitos criminales punibles bajo la ley.
El gobierno indicó que los casos de “venganza porno” han crecido en los últimos años, principalmente ante el uso cada vez más extendido de las redes sociales. En un informe elaborado por los lores, los expertos concluyeron que las leyes actuales sobre delitos en redes sociales son adecuadas para penar a quienes están vinculados en abusos cometidos por Internet.
De todas maneras, aclararon que esas legislaciones se crearon previo a la emergencia de sitios como Facebook, YouTube, y Twitter. Por ello, pidieron una actualización a las normativas vigentes. Además, los lores solicitaron por un número de medidas para dar mayor protección a las víctimas de esos delitos.
Entre las recomendaciones reclamaron que las redes sociales respondan más rápido tras pedidos de la Policía por supuestos abusadores; que los responsables de esos abusos no puedan esconderse “detrás de una capa de anonimato”; y que las firmas de Internet desarrollen sus propios mecanismos para controlar abusos y reforzar la protección.
El comité recomendó además a padres y maestros que enseñen alos niños a comportarse debidamente al utilizar Internet, y pidió que se mejore el sistema de estadísticas sobre delitos online. El lord Richard Best, presidente del comité, dijo que tanto los ministros del gobierno como las agencias de seguridad del país deberían ser cuidadosos a la hora de hallar un balance entre el respeto a la libertad de expresión y el cumplimiento de la ley.
“El acoso cibernético (cyber-bullying), la venganza porno, los provocadores por Internet y los abusadores virtuales son nuevos componentes de nuestro vocabulario de los medios, aunque describen generalmente comportamientos que son criminales”, subrayó. “Este es un tema complejo y aunque consideramos que la legislación vigente cumple con su objetivo, creemos que debería actualizarse para estar a la par del avance de las redes sociales online”, agregó.
Según Best, las normativas vigentes “no son perfectas” y por ende “deberían mejorarse”. Leyes que criminalizan ese tipo de prácticas de abusos a través de las redes sociales fueron aprobadas en varios estados norteamericanos, incluidos los de Texas, Utah, Wisconsin, NuevaYork, Maryland, California y New Jersey.