El entonces cardenal argentino Jorge Bergoglio compartió con el rabino Abraham Skorka y el teólogo protestante Marcelo Figueroa el ciclo televisivo “Biblia, diálogo vigente”, que se extendió durante 31 programas a través del canal 21 del Episcopado de Buenos Aires. “En nuestras tres confesiones -y también en el islamismo -hay fundamentalistas”, admitió Bergoglio durante las conversaciones con Skorka y Figueroa, recientemente compiladas y editadas por Planeta de Argentina.
El entonces arzobispo de Buenos Aires admitió que “los católicos tenemos fundamentalistas, es decir, gente que deja la bondad y la belleza y se aferra a la verdad y la distorsiona”.
El actual pontífice insistió en que “si se toma la verdad y se la formula en dogmas, y se procede en base a eso, caiga quien caiga, no hay libertad de confrontación, el pensamiento es único y se cristaliza”.
“Cuando vemos que para vender una marca de dentífrico ponen a una mujer en posturas procaces o con poca ropa, uno piensa que detrás está la idea de la genitalización y el uso del cuerpo humano para el marketing”, lamentó Bergoglio.
“Yo creo que una de las crisis serias de la civilización, y no quiero decir de la actual porque de una u otra manera se dio en diversas épocas, en la genitalización y cosificación de la sexualidad, lo sexual como un objeto más de consumo”, agregó durante uno de los programas del ciclo “Biblia, diálogo vigente”.
Bergoglio en sus definiciones también se expresó preocupado por el medio ambiente y recordó que “la Quinta Conferencia General del Episcopado Latinoamericano fue un tema muy recurrente el cuidado del Amazonas”.
“Un problema gravísimo que estamos viviendo hoy en Argentina es el desmonte. Es este momento están nuestras tierras”, lamentó el actual papa Francisco.
El cardenal Bergoglio “es una máquina de regalar titulares y expresado en lenguaje televisivo, es un hábil disparador de ideas, temas y giros en el debate”, señaló Marcelo Figueroa, a modo de síntesis de la “capacidad oratoria” del actual pontífice.
Figueroa explicó que la génesis del ciclo televisivo fue la figura de Bergoglio, a partir de esa capacidad oratoria, pero que se negó porque “no quería utilizar el canal del Arzobispado de Buenos Aires como un vehículo de difusión de su persona".
Bergoglio aceptó la propuesta cuando se incorporó “su amigoel rabino Skorka” y se le prometió que “entre los tres dialogaríamos sobre temas sociales teniendo como epicentro la Biblia”, recordó Figueroa, compilador del ensayo. El ciclo “Biblia, diálogo vigente” se inició el 18 de octubrede 2010 con la primera emisión que abordó “Razón y Fe”, y se extendió hasta el 26 de diciembre de 2012, fecha de su última emisión.