“La seguridad y la situación humanitaria de los refugiados en el campo de Al Yarmuk en Siria han ido de mal en peor. Personas inocentes son utilizadas como escudos humanos por las partes enfrentadas”, señalaron la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, y el comisario europeo de Ayuda Humanitaria y Gestión de Crisis, Christos Stylianides.
“La crisis siria ya ha llevado a demasiado sufrimiento. Una nueva masacre debe ser evitada”, recalcaron en un comunicado conjunto, en línea con lo expresado el jueves por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.
La UE instó por ello a “todos los beligerantes” y a todos los actores con influencia sobre ellos a respetar el Derecho internacional, a garantizar el acceso libre de ayuda humanitaria y a asegurar la circulación segura de todos los civiles que quieran “huir”.
También pidió que se implementen “ plenamente ” en todo el territorio sirio las resoluciones 2139, 2165 y 2191 del Consejo de Seguridad de la ONU, que, entre otras cosas, instan a las partes enfrentadas a cesar inmediatamente la violencia, los ataques a civiles y a permitir el acceso a ayuda humanitaria.
La Comisión Europea (CE) ya ha destinado financiación inmediata de emergencia por valor de 2,5 millones de euros a las operaciones de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA) en Siria, con una atención específica a Al Yarmuk, Idlib, Dara'a y Alepo, indicaron Mogherini y Stylianides.
La UE seguirá trabajando con el comisionado general de la UNRWA, Pierre Krähenbühl, y con todos los demás socios para ayudar a aliviar el sufrimiento de las personas más necesitadas, así como con el enviado especial del secretario general de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, para encontrar una solución política a la crisis en el país árabe, señalaron.
Unas 18.000 personas están atrapadas en la zona y se enfrentan a una ”espada de doble filo", en palabras del secretario general de la ONU, con los yihadistas de EI y otros grupos dentro del campo y las fuerzas del Gobierno sirio fuera.
Al menos 47 personas han muerto desde el inicio del ataque del EI el pasado 1 de abril contra Al Yarmuk, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos. Antes del inicio de la guerra en Siria hace cuatro años, vivían en el campo unos 160.000 civiles, de los que solo quedan 18.000. Desde el pasado día 1, no ha entrado ningún tipo de ayuda humanitaria al lugar.