Causales de la crisis de la caja bancaria

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Empiezo diciendo que actualmente la Caja Bancaria goza de excelente salud, financiera y económicamente, para no crear malentendido y alarma innecesaria, sobre todo entre los afiliados de la Caja.

Este es un tema del pasado, que desarrollo para que sepan las verdaderas “causales de la crisis de la Caja Bancaria”; que requiere para su entendimiento cierta formación académica y sobre todo ser técnico en la materia y no tocar de oído no más como algunos parlamentarios, sobre todo periodistas (no todos) de medios radiales, escritos, y conductores de programas televisivos, que repartían conceptos “magistrales” a diestra y siniestra, algunos inclusive denotando cierto resentimiento social e ideologías extremistas.

La mayoría decían y muchos siguen diciendo con énfasis, que nuestra entidad de Seguro Social llegó a tal situación a consecuencia de sucesivas malas administraciones pero el principal motivo del perjuicio, y no solo para la Caja Bancaria, sino para todo el país, fue la “Crisis Económica Nacional”, que se produjo allá por el año 1.995.

En esa época, por “orden superior”, el entonces presidente y el consejo de la Caja Bancaria había decidido hacer la colocación de una importantísima suma de dinero del capital operativo de la institución, en la compra de un banco de plaza cuyo quiebre económico financiero se veía venir.

Por eso yo, siempre tengo temor cuando algo anda bien y empieza a politizarse, o mejor dicho hay injerencia de políticos partidarios; y eso pasó en nuestra Caja. Así empezó nuestro calvario, en forma continua y progresiva; porque por la consabida crisis nacional “cayeron” muchos bancos, y por ende el sustento principal de la Caja, el aporte de la patronal y personal, que iba disminuyendo en forma geométrica.

A esto hay que agregar un detalle no menor como causal del desplome de la Caja, que es el hecho de que en ese tiempo, la ley de la Caja contemplaba que al cierre de un banco, el funcionario se jubilaba automáticamente sin importar la edad ni la cantidad de aportes realizados; y hago un paréntesis para preguntarles, ¿de dónde provienen las leyes?

No hay caja que aguante en esas condiciones. Los que hacen las leyes comprometen al Estado ante una crisis que pueda ser ocasionada por las mismas en el futuro; esto lo digo porque muchos dicen también, “por qué el pueblo debe pagar las consecuencias”, y no se dan cuenta que nosotros también formamos parte de ese “pueblo”.

Humildemente insto a las autoridades que tratan nuestros problemas y necesidades, se interioricen bien en el tema Caja Bancaria; y a los periodistas que se toman por aludidos, les digo, que cada uno debe opinar sobre los temas que están a su alcance intelectual. Es cierto hay libertad de expresión, pero eso no habilita a levantar falsos testimonios ante la opinión pública.

Heraldo Rojas