De sueños y ensueños

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Carlos Miguel Giménez y Agustín Barboza, unidos en letra y música, crearon la hermosa guarania “Mi patria soñada”, entiendo que la mayoría de los paraguayos la conocemos, pero pienso que a esa mayoría no les preocupa el fondo, el súmmum, el caracú, el objetivo, la ilusión, el deseo, el sueño que a los autores les impulsó a crearlo. La mayoría piensa en las “Tres P”: (poder, plata, placer), si se tiene uno de los dos primeros, se tiene todo. Lastimosamente así somos los habitantes del planeta tierra a la cual nosotros los seres humanos la estamos aniquilando por nuestra codicia.

La corrupción y la deshonestidad comenzaron desde la época de Adán y Eva y hoy continúa con más fuerza y energía en todo el mundo. Eso me recuerda el tango de Enrique Santos Discépolo “Cambalache”.

En nuestro querido país, gracias a los jóvenes estudiantes se están destapando las ollas podridas que desde luego se conocían pero que por apoyo, ayuda, acompañamiento, implicancia de amigos, padrinos, parientes, correligionarios, socios, mafiosos, etc., quedaban en la nada.

Imagínense, parlamentarios, gobernadores, contralores, decanos, intendentes, policías, jueces, fiscales, miembros del TSJE, juicios políticos a miembros de la CSJ –paro acá porque es una lista larga–, algunos de ellos por lo menos sospechosos de haber realizado actos fuera de la ley o del cumplimiento de sus obligaciones.

Me gustaría saber si realmente una nueva ruta o el recapado de una calle o un nuevo empedrado se ajusta y se recibe de acuerdo al contrato firmado. Pensemos en una ruta de 300 kilómetros que debe tener un espesor de unos siete centímetros de asfalto y solo tiene seis o seis y medio. Escuelas, casas en construcción donde para el cimiento, pared, etc., se necesitan poner tres baldes de cemento por carretilla de arena y se ponen –con suerte– solo dos. O en vez de vigas, por decir, ya que no soy experto, de 25x12, se ponen de 20x10.

Estos solo son ejemplos. Si continuamos no vamos a terminar, porque, pensando bien, ¿existe la honestidad? Desde luego que habrá, pero ¿dónde? Felicito, agradezco, apoyo, aliento a los jóvenes que vuelven a ser esperanza de la patria, vayan adelante, hagan lío pero un lío estudiado, pensado, sin soberbia, con humildad y firmeza, apoyados por la ley. Háganlo con calma y serenidad porque el mundo no se hizo en un solo día. No se pueden resolver con prisa todos los problemas que vienen desde 30, 40 años o más. Hay que hacerlo por parte, estamentos o casos.

Está en sus manos hacer lo que nosotros no fuimos capaces de hacer, ya sea por implicancia, indiferencia, apatía, indolencia o cobardía. Tengan como bandera y canten a menudo “Mi patria soñada”. Aunque no es todo cantarlo ni soñarlo, está en que sea una realidad, que tengamos un país mejor, con gobernantes probos, honestos, que honren sus cargos y que al entregarlos salgan por la puerta grande, con el deber cumplido y con la frente en alto. Ese debe ser vuestro objetivo.

Que así sea.

Cándido A. Chamorro R.