Dentro de los automóviles muchos tienen pantallas donde ven videos (supuestamente los pasajeros) mientras transitan. También está la pantalla del GPS y ni qué decir las infaltable pantallas del celular, siempre encendidas para mensajear, revisar el Facebook o lo que sea, en plena marcha.
Desde afuera el entorno nos ataca con estímulos visuales, desde dentro del auto también. Estamos todos estresados. Y como no era suficiente, ahora los colectivos también tendrán televisores prendidos. ¿Los concejales saben que nos están condenando a más accidentes? ¿Se harán responsables de los problemas que causarán?
Creo que esta aprobación no habrá sido gratuita. Y eso es lo que más pena da. ¡En manos de quiénes estamos en esta ciudad!
Julieta Pereira