Cipriana Torres de Meza, conocida en el rubro como Rosa Meza o simplemente La Rubia, murió esta madrugada luego de un periodo de enfermedad. Quedan como herederos de su carisma y pasión por la jardinería su esposo, Aurelio Meza, y sus tres hijos: Raquel, Graciela y Aurelio.
Rubia era popular por su trato afable y su risa contagiosa. En su vivero ofrecía más de 2.500 especies de plantas y flores ornamentales. Atendía personalmente a todos sus clientes y disfrutaba de aconsejar y recomendar qué flores, plantas o follajes comprar para darles color y vida a los jardines.
Para la Rubia, una casa sin plantas y flores era una casa sin alma, según comentaron sus allegados. Trabajaba de sol a sol para que en su negocio nunca falten las flores de estación, las plantas más novedosas y para que allí siempre reine ese aire de jardín de encanto, como sus clientes describen el vivero.
Siempre coqueta y alegre, la Rubia completaba sus atuendos con sombreros coloridos, que, además de protegerla del sol, le daban un aire de realeza, acorde al estatus de la “reina de las flores” que se ganó por sus años de dedicación al rubro de la jardinería.
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Familiares y allegados de la Rubia despiden sus restos en el salón Cielo, de Futuro Sepelios ubicado en al Avda. San Martín y Sucre. El entierro será mañana, lunes 1 de julio, en el Cementerio de Limpio.