El parlamentario analizó el alcance de los fueros que tienen los senadores, con base en lo sucedido ayer en sesión del Senado, donde Enrique Riera y Paraguayo Cubas se tomaron a los golpes luego de una discusión.
Hugo Richer cree que, siguiendo el reglamento, “si un senador ofende a otro senador, esto le da la potestad al presidente del Congreso de cortar el micrófono a quien está haciendo una acción ofensiva”. Pero poner en práctica esta disciplina, refirió, “es una cuestión de administración de la sesión de parte de la presidencia del Congreso”.
Sostuvo que no le parece que los fueros se usen simplemente para atacar a alguien con cuestiones personales. “No me da derecho a crear un ambiente como el que se está creando”, alegó.
Dijo que a su entender no solamente Payo está violando el reglamento, y recordó otro episodio ocurrido en la misma sesión que pasó desapercibido por la golpiza pero que, considera, es igual de grave.
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“Si no hubiera ocurrido ayer lo que ocurrió entre Cubas y Riera, la noticia hubiera sido que el senador Rodolfo Friedmann dijo ayer que hay que poner una bomba en la Junta de Gobierno para que mueran todos los cartistas, ¿y eso? Estamos entrando a un nivel de degradación grande”, lamentó Richer.
Es por eso que cree que si se aplicara el reglamento, se debe aplicar para todos los casos, incluidos los comentarios fuertes que realizan los senadores desde sus curules.
“Una cosa es el debate frontal y duro, yo no estoy en desacuerdo, al contrario, pero estamos entrando a un nivel de degradación tal, no hay límites sobre este tema. No me da derecho desde el punto de vista de la ética a crear un ambiente como el que se está creando”, dijo.
A su vez, opinó que a Enrique Riera también se lo debe sancionar. “Si vamos a ser coherentes, si a Cubas se le sancionó por lo que dijo el presidente del Congreso y Riera usa la agresión física, obviamente te lleva eso a una sanción, no hay mucha discusión acá”, aseveró Richer.
También hizo una crítica hacia la actitud posterior que demostró Paraguayo Cubas cuando un grupo de aproximadamente siete senadores atajaban a Riera y lo trataban de calmar. “Cubas estaba parado enfrente y detrás de quienes querían calmarlo (a Riera) y con una pasmosa tranquilidad le seguía diciendo cosas, seguía provocándole”, repudió Richer.
Richer considera que si se usara un criterio para sancionar a senadores, se tengan en cuenta “todos estos elementos para construir la posición política sobre la sanción o no”.
Pero insistió en que la situación en la Cámara Alta no puede seguir así. “La sanción es parte de un código que tiene que asumir el Congreso, pero esta situación hay que superar”, sentenció.
Si bien el senador brindó su posición personal, el análisis lo llevarán a cabo en bancada y en la mesa directiva el próximo lunes cuando se reúna esta instancia.
