Concierto del grupo Ysando, de Francia

ENCARNACIÓN. En el marco de un encuentro intimista entre artistas y público se desarrolló el concierto ofrecido por el grupo Ysando, el miércoles por la noche, en el auditorio de la Universidad Autónoma de Encarnación (UNAE).

Ismael Ledesma y su arpa con sus compañeros músicos, la violinista Andrea González, el guitarrista Orlando Rojas y la arpista japonesa Lucía Shiomitzu.
Ismael Ledesma y su arpa con sus compañeros músicos, la violinista Andrea González, el guitarrista Orlando Rojas y la arpista japonesa Lucía Shiomitzu.Juan Roa, ABC Color

Temas clásicos del folclore paraguayo, como “Gallito cantor”, y de la música latinoamericana formaron parte de un atractivo recorrido musical, por momentos explosivo y alegre, y en otros sentimental y profundo.

Ysando es un grupo de excelentes músicos liderado por el arpista compatriota Ismael Ledesma, acompañado del guitarrista Orlando Rojas y la violinista Andrea González. El conjunto tiene su base en Francia, desde donde recorre el mundo llevando la música paraguaya e internacional. Participó como invitada especial la arpista japonesa Lucía Shiomitzu, considerada la mejor intérprete del arpa paraguaya en el Japón.

Temas de autoría de Ismael Ledesma como “Río del Sur”, “El Caballo”, “Sol de Oriente”, una de sus más recientes creaciones, “El baile de las cuerdas”, “Colores latinos”, entre otros, fueron interpretados con calidad y calidez. No faltaron algunos clásicos del folclore nacional como “Tren Lechero” y “Gallito Cantor”. También se disfrutó de la excelente melodía de “Bajo sus cabellos”, tema de autoría de Orlando Rojas.

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La artista invitada, Lucía Shiomitzu, interpretó “Agua dulce” de Ismael Ledesma; “Otoño sentimental”, un tema de su propia creación, y la canción “Yguazú”, con el acompañamiento de sus colegas músicos.

En un espontáneo “diálogo” con el público que colmaba el auditorio, Lucía contó que cuando tenía cinco años su padre le regaló un arpa, y eso cambió su vida.

“Desde entonces (hace 45 años) nunca dejé de tocar el arpa, es parte de mi vida, trabajo en ello”, refirió la artista.

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Lucía vivió durante su infancia hasta los 10 años en la ciudad de Yguazú, una colonia de inmigrantes japoneses en el departamento del Alto Paraná. Volvió a su país para culminar sus estudios del nivel secundario, pero en reiteradas oportunidades regresó a Paraguay, en un proceso de aprendizaje de ejecución del arpa.

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