Salud “abrumada” por ambiente nocivo que generan quemazones

“Estamos creando un clima bastante poluido, y hace que se resientan aquellos pacientes que tienen algún tipo de disminución de su capacidad pulmonar”, indicó el doctor Felipe González, director del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente (Ineram), acerca de la calidad del aire. Piden evitar salir al aire libre en horarios de mayor concentración nociva.

Cielo cubierto no por nubes de lluvia, sino por la espesa humareda en el ambiente.
Cielo cubierto no por nubes de lluvia, sino por la espesa humareda en el ambiente.Roberto Zarza, ABC Color

“Los incendios están generando un clima importante de partículas en suspensión”, explicó González, lo que se suma a la concentración más elevada de monóxido de carbono, “un gas tóxico y que es letal”, advirtió el médico.

Lea más: Índice de contaminación es el doble de lo recomendado

No obstante, a menos que se esté en el epicentro de los grandes incendios, los niveles no son por el momento letales, pero sí nocivos, sobre todo para personas con afecciones respiratorias como enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), los pacientes alérgicos, pacientes cardiópatas, entre otros.

PUBLICIDAD

“Aquellos que se encuentran en los lugares donde hay intensa quemazón deben de alejarse de esos lugares; es imposible que alguien pueda sobrevivir siquiera a esos niveles de contaminación”, advirtió en conversación con radio ABC Cardinal 730AM.

“Los epicentros de los incendios tienen niveles de toxicidad muy altos”, agregó, y ejemplificó que en estas zonas las personas pueden quedar inconscientes en dos minutos y presentar muerte cerebral en cinco.

En “los conos urbanos cercanos a ese epicentro van a recibir parte de esas partículas en suspensión y pueden sufrir irritación ocular, observación de cuadros respiratorios, boncoespasmos, mareos, cefalea y deben de concurrir a centros hospitalarios para evaluación”, agregó.

PUBLICIDAD

Sugieren evitar incluso estar al aire libre cuando se note que el cielo registra mucha bruma o humo. El médico sugiere evitar los espacios abiertos por las sustancias suspendidas (resto de hollín o material quemado), e insistió en “no hacer ejercicios en algunos horarios en que la bruma está muy baja; cuando se ve una bruma con un techo un poco más alto, uno si podría recurrir a lugares más abiertos”.

Incluso los tapabocas no son una solución efectiva del todo, puesto que son capaces de filtrar las partículas suspendidas en el aire, pero no el monóxido de carbono. También aconseja lavarse los ojos con agua en el caso de molestias.

Lamentó, sobre todo, que está situación se dé por motivos evitables, y que se siga sobre todo afectando las reservas boscosas de nuestro país, que son realmente el único sistema para la generación de oxígeno para el país y la región.

PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD