La “onda verde” ¿Cómo funciona realmente?

Aproximadamente, desde el año 2014, venimos escuchando hablar de la “onda verde” en el sistema de semáforos inteligentes que sincronizados permiten al conductor luz verde a lo largo de varios cruces. Pero, ¿por qué ocurre que aún de madrugada cuando no hay nadie en las calles seguimos quedándonos en semáforo rojo en varias esquinas?

Centro Avanzado de Gestión de Tráfico.
Centro Avanzado de Gestión de Tráfico.HEBER CARBALLO 05-11-19

El sistema de onda verde utilizado en las principales capitales latinoamericanas como Bogotá, Lima, Buenos Aires y Quito está pensado para agilizar el tráfico, pero, ¿esto es para agilizar solo su velocidad o la del conjunto de vehículos en general que circulan diariamente por la ciudad?

Según nos explica Juan José Rolón, director del Centro Avanzado de Gestión de Tráfico, el sistema está pensado con una visión de interés superior, que focaliza el conjunto de la problemática del tráfico.

Por lo tanto, por más que usted tenga la intención de encontrarse con todos los semáforos en verde y realizar su trayecto sin interrupciones, en algún momento del tramo algún semáforo lo detendrá, pues es necesario “descargar”, el flujo de tráfico en otras calles, para lo cual es necesario cerrar la corriente vehicular en otros tramos. Además, hay esquinas que son peligrosas, pues sus cruces ya no son controlados, entonces, indefectiblemente los mismos operadores generan el “rojo” de frenado, para evitar choques laterales y otros accidentes, aseguran.

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La ola u onda verde, permite sincronizar una serie de semáforos repartidos en un trayecto, para así agilizar el tráfico.

El Centro Avanzado de Gestión de tráfico es dirigido por el ingeniero Juan José Rolón.

Mediante una donación de la Agencia de Cooperación Internacional de Corea Koica, consistente en US$ 5.400.000 US$ otorgados en el 2013 se dotó a Asunción de un sistema de control electrónico moderno y de 100 nuevos semáforos de última generación.

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Este aporte incluyó la edificación de un centro de comando principal desde donde se monitorean y sincronizan los aparatos donados, y eventualmente todo el sistema semafórico capitalino.

Se quedó en el tiempo

Pero el avance semafórico no pasó de aquella primera adquisición, y años después, ya casi al final de la administración Ferreiro, aún tenemos una cantidad de equipos obsoletos en toda Asunción. Esa mezcla de tecnología inteligente con artefactos analógicos, genera ciertas descordinaciones, lo que provoca una cantidad excesiva de rojos y un tráfico ralentizado incluso en la madrugada, cuando no hay vehículos en la calle, según denuncias de los propios ciudadanos.

Sin embargo, el director del Centro Avanzado de Gestión de Tráfico asegura que los semáforos antiguos han logrado funcionar en la onda verde por medio de controladores. El sistema en general se sincroniza vía cámaras de control, y permite a los técnicos tomar decisiones automatizadas a través de cómputos, en base a datos del tráfico que están ocurriendo en ese momento. Es decir, se “manipula” el mecanismo para solucionar los inconvenientes del tráfico sobre la marcha.

¿Y de madrugada?

A simple vista, uno tendería a pensar que en el horario de la madrugada, cuando hay menos vehículos en las calles, sí podría transitar en una suerte de “paso libre” agarrando todos los semáforos en la onda verde. Sin embargo, el director del Centro Semafórico explica que se deben tener en cuenta otros factores además del interés individual de llegar a destino.

Se debe considerar por ejemplo, que los conductores tienden a elevar mucho la velocidad en la noche, y en algunos cruces clave, como por ejemplo, Mariscal López y Perú, existe peligro de choques laterales, por lo que es necesario generar que los conductores frenen a través del sistema, detalló Juan José Rolón.

Los semáforos funcionan en grupos, en base a la distancia de los equipos y a la funcionalidad que tienen. Por ejemplo, en Mariscal López pasando Choferes del Chaco, trabajan a tres etapas, porque tienen giro a la izquierda, a la derecha,etcétera. Sin embargo, de Choferes del Chaco para atrás, trabajan de a dos etapas, porque está prohibido el giro a la izquierda y muchas calles ya son en sentido único. Todos estos factores se tienen en cuenta, es como una corriente de agua, de repente hay que cerrar la canilla para que el balde no se desborde. Únicamente se tiene que dar ese bloqueo que permita que se descargue el tráfico y ahí se habilita de nuevo”, ejemplificó el encargado del Centro Semafórico.

Por qué se pierde la “onda verde”

La onda verde se dimensiona en base a la velocidad. Si tenemos establecida una velocidad de onda verde a 60 km/h y el sistema permite que usted siga subiendo la velocidad, puede llegar a 70, 80, y más. Ahí ya necesariamente los operarios deben frenarlo y pierde la onda verde.

No obstante, el funcionario aseguró que si un conductor respeta la velocidad y se mantiene a 60 kilómetros, sí tiene posibilidad de mantenerse en la onda verde en casi todo su trayecto.

Varias veces al día, los operarios se ven obligados a "manipular" el sistema para resolver inconvenientes en tiempo real.

“La gente confunde la onda verde como que todos los verdes tienen que prender al mismo tiempo, y no es así, son segundos de diferencia los que tarda en habilitar el resto, para darle un orden al tráfico”, se explayó el director.

También puede ocurrir el caso de que el conductor no alcance la velocidad suficiente, y por lo tanto, no alcance la velocidad de onda verde.

Estos casos ocurren cuando hay mucha congestión vehicular. “Ocurre por algo que denominamos fricción lateral, y puede darse por buses que paran en lugares inadecuados, o algún conductor que persona que hizo una maniobra inadecuada”, explica.

¿Funciona la mezcla de tecnologías?

Se preguntará si la presencia de semáforos nuevos mechados con los antiguos no entorpece el funcionamiento de la onda verde, generando errores en la tecnología inteligente. El director asegura que esta dificultad no se da, pues los semáforos “viejos”, están sincronizados con los nuevos a través de controladores.

Rolón sostuvo que en lo único que está perjudicando la presencia de los semáforos antiguos es “en la estética, porque el que le controla al viejo, es el nuevo. Funciona con un sistema de maestros y esclavos, el controlador nuevo es el maestro. Costó mucho adaptar la tecnología y muchos semáforos se descartaron, pero creamos un sistema para que ambos se entiendan”, explicó Rolón.

Indicó como otra de las razones de las fallas que se dan en el sistema, los cortes de energía eléctrica, un factor que “se sale de nuestras manos. Estamos investigando la posibilidad de utilizar paneles solares o baterías, como un sistema de backup, a eso estamos apuntando”, dijo.

<b>Modernización quedó “congelada”</b>

Otra de las grandes interrogantes que se hace la ciudadanía es por qué razón no se continuó con la ampliación semafórica, siendo que en la administración de Arnaldo Samaniego se inició con el proceso de modernización mediante una donación de la Koika.

El argumento brindado por Rolón, director de la administración Ferreiro, refiere que efectivamente existe una segunda donación que vendrá, pero que los procesos son largos pues se trabaja por plazos.

Detalló que “hay muchos estudios que hacer antes de la implementación del sistema”, por lo que la ampliación comenzaría el año que viene, con estudios y la llegada de los primeros equipos, mientras que los trabajos en calle comenzarían recién en el año 2022.

Semáforos provisorios

Mientras se espera la llegada de esos semáforos inteligentes que cubrirían en un 100 % las necesidades de la ciudad, la Municipalidad ha decidido adquirir 50 unidades de semáforos de tecnología intermedia, que según Rolón, se adaptarán perfectamente a la onda verde, combinándose con los semáforos inteligentes, aunque no sean del mismo nivel tecnológico.

El ingeniero Juan José Rolón dirige el Centro Semafórico desde hace dos años.

A mediano plazo

Estos semáforos estarían instalados antes de que termine la administración de Ferreiro, osea, en un año, aseguró Rolón.

Su instalación sería provisoria, pues el proyecto indica que en máximo cuatro años se terminarían de instalar los semáforos inteligentes, por lo que los de tecnología intermedia se volverían a cambiar y reubicar en otras calles menos principales.

“No es solo colocar el semáforo en el suelo, es un switch que se conecta al controlador y así el controlador se conecta al otro grupo semáforos”, indicó el funcionario.

Ajustes permanentes

En medio de todo, Rolón remarcó que estos inconvenientes no ocurren solo en Paraguay. “No existe una ciudad que tenga un control perfecto, se trata de hacer ajustes permanentes. Es más, la velocidad de congestión en Asunción es una de las más rápidas. Llegamos a tener una velocidad de congestión de 12 kilómetros, hoy estamos a 30 kilómetros”, resaltó.

Al consultársele cuál es la razón principal por la que los plazos de modernización son tan extensos, Rolón señaló que falta trabajo conjunto con otras instituciones. “No todos los problemas están en la Municipalidad o el Centro Semafórico. Por ejemplo, para el efecto de los buses en el tráfico, necesitamos hablar con el Viceministerio de Transporte, se requiere una articulación si queremos solucionar el tránsito en Asunción”, remarcó Juan José Rolón.

Al insistírsele si no se considera una pérdida de tiempo la instalación de semáforos de tecnología intermedia cuando luego se volverán a cambiar por los inteligentes, el director insistió en que no, pues es mejor trabajar por etapas.

“Podíamos haber adquirido los semáforos tecnológicos, pero en la primera etapa, cuando se hizo eso, funcionaron las calles principales y las transversales empezaron a fallar. Por eso es importante trabajar por etapas, porque van surgiendo cabos sueltos. Con 50 semáforos de tecnología intermedia más los 20 que ya tenemos instalados, ya tocamos el centro, ya tenemos un sector que puede trabajar controladores. Si hacemos todo de una vez hablamos de inversiones de US$ 10 millones, pero no de practicidad”, explicó Rolón.

Añadió que el plan que se tiene a partir de ahora es trabajar en los semáforos muy viejos y fusionarlos con estos equipos intermedios que están por llegar, pues ya están en proceso de licitación.

Al funcionario no le parece una pérdida de tiempo hacer cambios ahora que se volverán a cambiar posteriormente, pues asegura que de hecho, las modificaciones forman parte del trabajo diario de esta dependencia. “Nos pasamos haciendo cambios, porque la tecnología cambia demasiado, y se apunta a llegar a tener una ciudad con semáforos de 2015 para arriba”, dijo.

¿Qué ocurre en el centro?

Con respecto a calles del centro puntuales que son muy utilizadas, como por ejemplo Brasil, Rolón explicó que sí funciona la onda verde a través de los controladores, pero que el sistema está a cargo de la Unidad de Semáforos, que es otra subdivisión dedicada al microcentro, con una capacidad técnica diferente y aún no tan avanzada.

“Por más que sean antiguos están ya sincronizados con la onda verde, lentamente vamos absorbiendo esa zona”, detalló.

Con respecto a las quejas que se tienen de falta de sincronización semafórica en calles como Brasil y Estados Unidos, Rolón respondió que “quizá el sistema esté descalibrado”, pues como no es tan avanzado, cada tanto se deben realizar ajustes.

Según datos precisados por el director del Centro Semafórico, para el centro de Asunción se necesitan 70 semáforos, de los cuáles ya se tienen 20 en excelentes condiciones que funcionan como controladores de los demás. Las 50 unidades que se están licitando también serán destinadas al centro.

¿Y la segunda parte?

Ahora, no deja de resultar curioso que un proceso de donación que inició en la admininistración de Arnaldo Samaniego no continuó en cuatro años de la nueva administración. Sobre todo porque, según Luis Amarilla, director del Centro Semafórico de esa época, ya había sido encaminada una segunda donación para continuar modernizando los semáforos. ¿Qué ocurrió para que esta segunda entrega no avance en cuatro años?

Amarilla explica que la Municipalidad de Asunción había presentado el proyecto denominado “Establecimiento del Sistema Avanzado de Gestión de Tráfico”, a la Agencia Coreana de Cooperación Internacional (KOICA), y este fue aprobado por la entidad coreana en el 2012.

En el 2013 los expertos coreanos visitaron el país y el sistema se implementó a partir del año 2014.

Con el aporte se pudieron abarcar 78 cruces semafóricos, sensores de velocidad, seis cámaras y cinco paneles de información sobre la situación del tránsito para los conductores, además del equipamiento necesario para el Centro Avanzado de Gestión de Tráfico ubicado en la Costanera.

“Con este proyecto se tuvo una cobertura de aproximadamente 30% de los cruces semafóricos de la ciudad, y se había gestionado una segunda etapa para poder cubrir un porcentaje más alto, reemplazando los equipos semafóricos antiguos, algunos de los cuales datan de más de 30 años”, contó Amarilla, quien afirma que esa segunda tanda ya debió haberse concretado, pero al no pertenecer ya a la administración, desconoce qué pudo haber ocurrido.

Eso sí, puntualizó que la donación implicaba una capacitación constante y sobre todo el mantenimiento de los equipos e instalaciones. Amarilla cree “no se ha dado prioridad a este aspecto, pues según observa cualquier ciudadano varios de los componentes ya no estarían en conectividad, los cortes de fibra óptica son una constante, con lo que se pierde el control y monitoreo del tránsito”, refirió.

Según su experiencia a cargo de esta dirección, Luis Amarilla considera que la segunda etapa de la donación se complicó y “sería difícil que pueda llevarse a cabo con la Koika en esta situación”, pues la agencia, antes de volver a donar, evalúa el funcionamiento y mantenimiento de los equipos que ya fueron cedidos.

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