Carlos Franco Núñez y Ramón Franco Pereira fueron detenidos luego de que su jefe, Rodrigo Flores, los denunció por haberse confabulado supuestamente para robarle de su oficina, ubicada en Lilio y Coronel Cabrera, la suma de US$ 60.000, aproximadamente 300.000.000 en guaraníes. El hecho habría ocurrido durante la Semana Santa. El hombre informó haberse percatado del robo el lunes, pero llamativamente no lo denunció hasta hoy.
El caso, sin embargo, tuvo un giro inesperado, ya que al ser aprehendidos, los hombres denunciaron a su vez a Flores por haberles presuntamente raptado por al menos dos horas, torturándolos junto con otro hombre golpes de puño y con armas de fuego, además de apuntarlos en la cabeza y amenazándolos constantemente de muerte, para que admitieran el robo del dinero que ellos aseguran no cometieron.
Ambas denuncias fueron formuladas en la comisaría 11a. Metropolitana.

Flores dijo a ABC que cuenta con evidencia, como filmaciones, que demuestran que estas personas son las responsables del hurto. Al ser consultado por la denuncia de agresión, el hombre negó ser el responsable, diciendo primero que no sabía cómo habrían resultado golpeados estos hombres: “No sé quien les habría golpeado, porque yo directo vine a hacer la denuncia”, dijo. Sin embargo, en otro momento entró en contradicciones al afirmar que al enfrentarlos para persuadirlos a que devuelvan el dinero -pero de forma pacífica- los dos supuestamente empezaron a pelearse entre sí. El hombre asegura haber hablado con ambos y que ellos confesaron haber cometido el robo. Señaló ser abogado y que se dedica a su profesión y a la importación.
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A los denunciantes se los notaba visiblemente golpeados, ambos con sangre en la cara, según las fotografías captadas. Uno de ellos, Carlos Franco relató que su jefe, estando aún en la oficina sobre Lilio, le pidió ir a buscar a Ramón a su casa para aclarar las cosas y así lo hicieron en el vehículo de Carlos. En un momento dado, se les acercó otro hombre al que alzaron en la parte trasera, y ni bien subió empezó a golpearlo desde atrás (Franco conducía y su jefe estaba su lado supuestamente apuntándole el arma en la cabeza en todo momento). Señaló que fueron hasta la casa de Ramón, quien también abordó el auto y también fue torturado durante todo el camino, siempre según la denuncia.

Ramón dijo que incluso en un momento dado quedó inconsciente a consecuencia de los golpes que recibió en la cabeza, mientras el otro seguía siendo golpeado mientras manejaba. “Al pegarnos mucho el señor ya no había cómo liberarnos porque tenía muchas pruebas en su contra, entonces dijo ‘vamos a matarles y tirarles al río’, pero en camino al río el muchacho se quedó en una estación de servicio y se bajó y le dijo ‘acá matame porque mi familia tiene que encontrar mi cuerpo’”, y así fue que supuestamente lograron escapar.
Otro hecho llamativo es que el abogado llegó hasta la comisaría a denunciar el robo a bordo del vehículo de Carlos Franco, en el mismo en que presuntamente los hombres fueron torturados.
El hecho fue comunicado al Ministerio Público y asistió a la comisaría la asistente fiscal de turno, quien por orden del fiscal interviniente dispuso la liberación de los agredidos mientras que se ordenó la detención preventiva del abogado.
