Ramírez es una médica clínica que llegó en marzo para asistir dentro del sistema de salud paraguayo con la anuencia del ministro Julio Mazzoleni, del viceministro Juan Carlos Portillo y del director de Vigilancia de la Salud, Guillermo Sequera. La profesional tiene experiencia en haber trabajado en la contención de epidemias en África como parte de Médicos Sin Fronteras. Vive en California, Estados Unidos.
Ayer, en su cuenta de Twitter, Ramírez dio a entender que criticaba a algunas personas del sistema de salud al citar un microrrelato del escritor uruguayo Eduardo Galeano: “Un mar de fueguitos”.
“Quizás yo le tome en serio al cuento de los Fueguitos. Y nunca quise ser fuego bobo, y siempre advertí al que se me acercaba que podía encenderle. Yo no me conformo con el ‘así nomás luego es'”, escribió la médica.
El microrrelato en sí habla de diferentes tipos de fuego que tienen las personas y las que más brillan son las que trascienden.
“Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende”, había escrito Galeano en “El libro de los abrazos”.
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Esto fue interpretado en las redes sociales, donde Ramírez activa mucho a través de Twitter, como que se marchaba del país cansada del sistema sanitario. Fue duramente criticada por ello, especialmente por trolls y perfiles cartistas.
La médica publicó ayer un video para aclarar que ella terminó su misión en Paraguay, además de su contrato por tres meses, y partió a California, Estados Unidos, en un vuelo humanitario que salió ayer de Asunción.
Lamentó que se tergiversen sus palabras. “En un sistema que sí es difícil. Di lo mejor que podía de mí. Como siempre explico, vuelvo a casa, pero sigo teniendo proyectos (…) Hablé de corrupción, de derechos humanos. Si me hablan como médica humanitaria, es de lo que voy a hablar”, sostuvo dentro del material.
Ramírez recibió los agradecimientos del ministro Mazzoleni y del viceministro Portillo. “Gracias Belén por tu invaluable ayuda en estos meses!!! Te esperamos siempre”, escribió el titular del MSP. “Gracias, Belén! Fue muy bueno compartir este tiempo de trabajo contigo! Éxitos para todos tus próximos emprendimientos!”, publicó por su parte el viceministro de Atención Integral, Juan Carlos Portillo.
Ramírez es médica recibida en la Universidad Nacional de Asunción (UNA). Hizo su residencia en Medicina Familiar en el Centro Médico Bautista y trabajó dos años en el Hospital de Loma Plata, Chaco. Estando allí, se postuló a Médicos Sin Fronteras (organización médica y humanitaria internacional) con la que trabaja desde 2010. Está casada con un norteamericano y vive en California, Estados Unidos, desde 2012.
