Firma de Wasmosy reconoce que no pagó tasa que era para veteranos

La firma TDP, propiedad del expresidente Juan Carlos Wasmosy y explotadora de la quiniela, reconoció no haber pagado durante cinco años una tasa que debía ser destinada al sostenimiento de excombatientes de la Guerra del Chaco.

Juan Carlos Wasmosy, expresidente de la República y propietario de la firma que explota la quiniela desde 2015.
Juan Carlos Wasmosy, expresidente de la República y propietario de la firma que explota la quiniela desde 2015.Archivo, ABC Color

Usando una acción de inconstitucionalidad como justificación, la firma Technologies Development of Paraguay SA (TDP) reconoció no haber cumplido con la obligación de pagar un impuesto que debía ser destinado al sostenimiento de los beneficios para los veteranos de la Guerra del Chaco y sus herederos.

La empresa es propiedad de la familia del expresidente de la República Juan Carlos Wasmosy y es concesionaria de la explotación de la quiniela desde 2015, juego de azar que mueve anualmente más de US$ 100 millones.

Una ley que aceptaron...

En 2015, la firma TDP SA fue adjudicada para explotar durante cinco años la quiniela. En el pliego de bases y condiciones de la licitación y en el contrato firmado con la Comisión Nacional de Juegos de Azar (Conajzar), la empresa del expresidente Wasmosy se comprometió a cumplir con el pago de varias tasas establecidas en diferentes leyes.

Una de esas leyes era la ley 431/73 que estableció retenciones que debían ser destinadas a honorarios para excombatientes de la Guerra del Chaco.

La señalada ley, a través de sus modificatorias, determina que las firmas que explotan los juegos de azar debían retener un 10% de los premios superiores a G. 1.000.000. Esos montos debían ser dirigidos para los sueldos de honor de los veteranos y excombatientes.

Haciendo un ejemplo práctico, si una persona consigue un premio de G. 2.000.000, las empresas explotadoras deben retener G. 200.000 que deben ser entregados al Estado para mantener a los veteranos.

Ese dinero debía ser entregado durante los primeros cinco días del mes siguiente de la retención.

...para después rechazar

A pesar de haberse comprometido a cumplir con todas las tasas establecidas en las diferentes leyes, ni bien fue adjudicada, la firma de Wasmosy presentó una acción de inconstitucionalidad contra la Ley Tributaria y la 431/73.

La concesionaria de la quiniela aseguró que estaba ante una doble imposición impositiva. Básicamente decía que al pagar el cánon establecido para la quiniela, no debía pagar el Iracis. Tampoco quería pagar las tasas para los veteranos ni las donaciones que debían entregar a fundaciones de beneficencia derivadas de los premios no pagados por no presentarse el ganador.

La Corte Suprema rechazó días atrás la acción planteada por TDP.

A la par, la firma se negaba a entregar informes sobre los depósitos realizados en la cuenta especial del Tesoro destinada para el sostenimiento de los excombatientes. Primero dijeron que no tenían por qué entregar la información y después que el impuesto ya había sido derogado.

Reconocen que no pagaron

Molestos por las publicaciones de ABC Color, los miembros del directorio de la firma emitieron ayer una solicitada en la que básicamente reconocen que no pagaron las tasas que debían ser destinados a los excombatientes de la Guerra del Chaco (ver facsímil).

La justificación esgrimida es la acción de inconstitucionalidad planteada ni bien recibieron la concesión para la explotación de la quiniela. “TDP tenía el legítimo derecho de aguardar el resultado de su planteamiento (y para tal efecto no se necesita ninguna medida cautelar)”, expresa la nota de la firma.

Alegan además que el principio solve et repete (pague primero y reclame después) fue derogado en Paraguay.

Fuentes consultadas por nuestro diario señalan que este principio hace referencia exclusivamente a las liquidaciones o actos administrativos individuales que determinan obligaciones particulares.

Una acción de inconstitucionalidad planteada contra una ley no podría anular las obligaciones, salvo medida cautelar mediante.

De hecho, la acción de inconstitucionalidad de la firma fue también contra el pago del Iracis y aún así, según ellos mismos, siguieron cumpliendo con el pago de este impuesto; pero dejaron de pagar el que correspondía a los veteranos.

Por otra parte, la misma empresa aceptó que debía cumplir con esta obligación cuando se presentó a la licitación de la quiniela en 2014.

Las diversas fuentes consultadas señalan que las obligaciones no podían ser suspendidas y que en caso de que la inconstitucionalidad hubiera sido resuelta de forma favorable, la firma de Wasmosy podía solicitar el reintegro de la tasa como crédito fiscal favorable.

Nuevos alegatos

Ahora, alegan que la tasa fue derogada ya en 2019 y que por ello tampoco están obligados a realizar los pagos y que de hecho ya son pocos los veteranos. Así lo dijo el mismísimo expresidente de la República y dueño de la empresa, Juan Carlos Wasmosy, en entrevista con radio Ñandutí días atrás.

Pero no explicó sobre las donaciones que debían realizar a entidades benéficas por los premios no pagados.

La nota de la firma cerró además acusando a nuestro diario de presentar medias verdades y mentiras.

Millones que deberían haber pagado

La quiniela, explotada actualmente por la empresa TDP, factura anualmente unos US$ 127 millones, alrededor de G. 874.000 millones.

De acuerdo a la propia propuesta de la firma de la familia Wasmosy, unos US$ 52 millones (unos US$ 330.000 millones) al año serían destinados a los premios. Estimaciones a las que tuvo acceso nuestro diario señalan que alrededor del 20% de los premios de la quiniela superan el millón de guaraníes. Esto significa que unos US$ 10 millones anuales son para premios de más de G. 1.000.000.

Si se realizara la retención del 10% de esos premios, se estará hablando de alrededor de US$ 1.000.000 anuales que debían ser para los veteranos.

juan.lezcano@abc.com.py