Este nuevo cumpleaños sorprende a la comunidad en medio de precariedades sociales y rencillas políticas de sus autoridades locales. El avance del COVID-19 es otra de las preocupaciones, atendiendo a las innumerables carencias sanitarias del mal llamado hospital regional, que por la función que cumple debería ser considerado solo un puesto de salud.
A diferencia de años anteriores, cuando las celebraciones duraban casi toda una semana y sobresalían los desfiles estudiantiles y el famoso karu guasu, con carne vacuna donada por ganaderos y servida a las personas de manera gratuita, esta vez el cumpleaños se celebra de manera bastante atípica, debido a la situación de la pandemia. De esta manera, el festejo solo se limita a la realización de un tedeum religioso, previsto para la mañana de hoy en la catedral de María Auxiliadora, a cargo del obispo Gabriel Escobar.
HISTORIAL
El histórico Fuerte de Borbón fue construido por orden de la corona española para detener los avances de los portugueses y fue encomendado al capitán Antonio Zavala y Delgadillo.
La construcción se realizó en la cima de uno de los cerros menores de la comunidad, y ya cuando se produjo la independencia patria, por mucho tiempo, el sitio fue considerado bastión de nuestra soberanía en la zona norte.
Inicialmente, la construcción del Fuerte en su gran porcentaje era de empalizadas de palmas, para luego y durante el gobierno del Dr. Francia ser reemplazada en su totalidad por sólidas murallas de piedras. En la misma época también se ordena el cambio de nombre por el actual Fuerte Olimpo, al comparar el dictador la bellezas y las elevaciones naturales del lugar con los montes Olimpo de la antigua Grecia.
Lamentablemente, desde hace varios años, la estructura del Fuerte presenta desprendimiento de varias piedras en distintos sectores, lo que compromete seriamente la edificación, sin que hasta la fecha ninguna autoridad se preocupe de una posible restauración.
