La deuda externa contraída con organismos financieros internacionales y la emisión de bonos soberanos equivalen a US$ 9.436,3 millones; en tanto, la deuda interna contraída a través de la emisión bonos en el mercado local representa US$ 1.579,2 millones.
El nivel de endeudamiento aumentó US$ 2.156,4 millones de enero a setiembre, con respecto al monto con que cerró el ejercicio 2019 cuando los compromisos habían llegado a US$ 8.859,1 millones y esto representaba el 22,7% del PIB.
Al inicio del año el Estado emitió bonos por más de US$ 547 millones para financiar gastos de capital y pago de vencimientos de deuda, luego por la pandemia por coronavirus se endeudó por US$ 1.990 millones para fortalecer el sistema de salud y mitigar los efectos en la economía.
El Gobierno, sin embargo, no se quedó ahí y planteó ahora como parte del plan de recuperación “Ñapu'ã Paraguay”, una nueva deuda por US$ 390 millones para destinarlo, principalmente, a subsidios.
Cierre del año
Las proyecciones realizadas por el Ministerio de Hacienda indican que el nivel de deuda cerrará en diciembre en el equivalente al 33,1% del PIB (unos US$ 12.031 millones), mientras que el déficit fiscal se situará en -7,2% del PIB (ronda los US$ 2.617 millones), el más alto en los últimos ocho años como consecuencia de los préstamos obtenidos para enfrentar la pandemia.
Este nuevo paquete ya está a consideración del Congreso y la Cámara de Senadores ya dio media sanción para una parte de los proyectos por más de US$ 172 millones, mientras los demás proyectos están pendientes de estudio.
Los economistas locales y exministros de Hacienda sostienen que ya se pasó el tope razonable de deuda, que es del 30% del PIB, por lo que se debe poner un freno al ritmo de endeudamiento y recuperar el control sobre el déficit fiscal.
